ONU: 10,8 millones de sirios necesitan ayuda

La situación humanitaria en Siria se deteriora y el número de personas que necesitan ayuda urgente alcanza los 10,8 millones - casi la mitad de la población de Siria, de 22 millones, dijo el viernes el secretario general de la ONU Ban Ki-moon.

El informe mensual de Ban al Consejo de Seguridad de la ONU expone que la estimación actual de 3,5 millones de personas que viven en zonas de difícil o imposible acceso para los trabajadores humanitarios ha contribuido al aumento de 4,7 millones de personas con necesidades urgentes.

El jefe de la ONU pintó un panorama sombrío en un país atenazado por graves niveles de violencia, incluida la intensificación del uso de las bombas de cañón por parte de las fuerzas gubernamentales contra zonas civiles y los ataques suicidas, además de ejecuciones y otros actos de terrorismo por parte de grupos extremistas.

Como resultado, Ban dijo que el número de personas necesitadas ha aumentado en un 17 por ciento pasando de 9,3 millones a 10,8 millones.

Ban añadió que las reglas que rigen la conducta de la guerra "se están violando flagrantemente todos los días."

"Se han reunido esfuerzos para ampliar la asistencia humanitaria a los más necesitados, con continuos retrasos y obstrucciones", dijo.

En este momento, toda la ayuda de la ONU debe pasar por Damasco - una práctica que el jefe humanitario de la ONU, Valerie Amos, ha criticado en repetidas ocasiones.

Los nuevos procedimientos de sellado de camiones gubernamentales que deben repartir ayuda firmados en abril dieron lugar a que menos gente recibiera ayuda en mayo dijo Ban. Las medidas de evacuación exigidas por el gobierno han socavado aún más el acceso a la ayuda a personas en urgente necesidad.

Para el 9 de junio tan sólo el 12 por ciento de los 4,25 millones de personas incluidos en el Programa Mundial de Alimentos de la ONU tenía acceso a la comida, el mes de abril el 26% tuvo acceso dijo Ban.

El secretario general denunció la obstrucción en la entrega de medicamentos y suministros médicos del gobierno, diciendo que "es inhumano e ilegal" que estos artículos que pueden salvar vidas continúen siendo retirados de los convoyes de la Organización Mundial de la Salud que entran en las zonas controladas por la oposición.