Corte respalda demanda por tope salarial en la NFL

Una demanda por cuatro mil millones de dólares del sindicato de jugadores que acusa a los dueños de la NFL de fijar un tope salarial secreto en 2010 fue mantenida vigente el viernes por una corte federal de apelaciones, en momentos en que persisten las fricciones entre ambas partes mucho después de que concluyó el cierre patronal.

La Corte de Apelaciones del Octavo Circuito en San Luis revirtió parcialmente la orden de un juez federal que había rechazado las acusaciones del sindicato de que había habido confabulación, lo que envía el caso de regreso al juez de distrito David Doty.

El panel de tres jueces de la corte de apelaciones que escuchó los argumentos orales en enero no estuvo de acuerdo con Doty en uno de los dos argumentos del sindicato, en el cual se busca una indemnización por daños pese a que el contrato colectivo de trabajo de 2011 supuestamente anulaba el derecho sindical a demandar por supuestos incumplimientos del antiguo contrato.

La NFL describió la decisión de la corte de apelaciones "como de una naturaleza totalmente procesal" y dijo que "está lejos de validar" las acusaciones de la Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA, por su siglas en inglés).

"La corte resaltó en específico la gran carga que enfrenta la NFLPA para fundamentar dicha acusación, y nos mantenemos altamente confiados de que la reclamación será desechada una vez más", señaló la NFL en un comunicado.

Sin embargo, la liga podría verse obligada a hacer pública en la corte información financiera y estratégica confidencial, algo que el sindicato ha pedido desde hace tiempo.

"Estamos complacidos de que el Octavo Circuito decretó que los jugadores tienen la oportunidad de seguir con sus reclamaciones", señaló el sindicato. "A través del descubrimiento y una audiencia, podemos entender cómo se dio la colusión. Hemos notificado a la NFL de sus obligaciones de preservar todos sus documentos y comunicaciones relevantes".

Las acusaciones de colusión, que buscan al menos 4.000 millones de dólares en compensación a los jugadores, fueron presentadas por primera vez en mayo de 2012, menos de un año después de la implementación del nuevo contrato colectivo de trabajo tras cinco meses de cierre patronal.

El último año del contrato previo supuestamente debió jugarse sin tope salarial, pero el sindicato citó referencias públicas del dueño de los Giants de Nueva York, John Mara, y del comisionado Roger Goodell como evidencia de que existía un tope salarial, y señala la pérdida de mil millones de dólares en compensación acumulada.

Dallas y Washington fueron penalizados por sobrecargar contratos en aquella temporada de 2010 pese a las advertencias de la liga, y la NFL los castigó en 2012 al restarles 10 millones de dólares en espacio salarial a los Cowboys y 36 millones de espacio de nómina a los Redskins.