Brasil vincula contratiempos a respeto de rivales

Las dificultades de Brasil en los primeros partidos de la Copa del Mundo son una consecuencia de su convincente victoria en la Copa Confederaciones del año pasado, aseguró Julio César, el portero del equipo anfitrión.

La victoria en el torneo de preparación para el Mundial marcó el despertar de Brasil tras una serie de decepcionantes resultados, pero también encendió las alertas y concentró las miradas sobre los pentacampeones.

"Debido a la forma en que ganamos la Copa Confederaciones, los equipos comenzaron a ponernos más atención ", dijo Julio César. "Los equipos respetan a Brasil ahora, todo el mundo viene a jugar a la defensiva debido a que están más conscientes de lo que podemos hacer".

Brasil levantó el trofeo de la Confederaciones tras cinco victorias consecutivas, que culminaron con una goleada sobre el campeón defensor España en la final en el Maracaná.

"Pienso que los otros equipos están estudiando más cómo jugamos y eso hace que sea un poco más difícil", valoró el viernes Marcelo, el lateral izquierdo de la verdeamarela.

Brasil tuvo que remontar para vencer 3-1 a Croacia en el partido inaugural, en el que empató con un penal polémico, para después conceder un empate sin goles frente a México en su segundo partido. Los anfitriones necesitan al menos un empate el lunes ante Camerún para avanzar a la segunda ronda, y una victoria probablemente garantizará que clasifiquen como primeros del Grupo A.

"Estos primeros partidos eran diferentes, pero sabemos que los aficionados siempre quieren ver ese equipo de la Copa Confederaciones", dijo Julio César.

Brasil estaba en el 22do liga del ranking de la FIFA antes del torneo del año pasado, su posición más baja desde que se hace el escalafón. Pero ganó 15 de 16 partidos antes del Mundial y comenzó el torneo como el tercer mejor equipo en esa clasificación.

"Las cosas cambiaron en la Copa Confederaciones, ganamos una identidad", dijo el portero brasileño. "Todo el mundo vio lo que pasó en ese torneo, los técnicos comenzaron a respetar a la selección".

Brasil cayó eliminado en los cuartos de final de las dos últimas Copas del Mundo y siguió con problemas bajo el mando de Mano Menezes, que se hizo cargo del equipo después de Sudáfrica 2010. No consiguió levantar títulos y jugó mal contra rivales tradicionales, lo que llevó a la federación a contratar a Luiz Felipe Scolari como su reemplazo a principios de 2012.

'Felipao', que llevó a Brasil al título en el Mundial del 2002, logró encarrilar al equipo justo antes de la Confederaciones, y siguió jugando bien hasta el Mundial.

"Vamos a seguir tratando de mejorar de modo que al final podamos dar este título a la afición", dijo Julio César.

Brasil ha ganado tres veces la Copa Confederaciones, pero los campeones del torneo de preparación nunca han levantado la Copa del Mundo del año siguiente.