Indonesia: Mueren dos policías tras redada

Pistoleros no identificados mataron a dos agentes de policía cerca de la capital de Indonesia, días después que las fuerzas de seguridad realizaron múltiples arrestos y abatieron a sospechosos en redadas contra el terrorismo, informó el sábado la policía.

Dos hombres a bordo de una motocicleta siguieron a un agente que se dirigía a una estación policial en Tangerang, en las afueras de Yakarta el viernes por la noche, y lo mataron a balazos, dijo el portavoz de la Policía Nacional, el general Ronny Frengky Sompie.

La policía persiguió a los atacantes y la patrulla golpeó la motocicleta de los agresores, la cual cayó en un canal de riego. Sompie dijo que los pistoleros mataron a otro policía que iba en el vehículo. Los policías respondieron el fuego y al parecer hirieron a uno de los atacantes, pero estos lograron escaparse tras robarle la motocicleta a un poblador del área.

Se trata del segundo ataque contra la policía en menos de dos semanas. Dos pistoleros a bordo de una motocicleta también mataron a un agente policial el 7 de agosto cuando los musulmanes de Indonesia se preparaban para celebrar el fin del ayuno del sagrado mes de Ramadán.

"Existen similitudes entre los dos ataques", señaló Sompie. Agregó que además de investigar posibles móviles terroristas, examinan la moto dañada que dejaron los pistoleros cuando se escaparon del lugar.

En la más reciente redada policial arrestaron a Muhammad Syaiful Syahbani, de 26 años, que se sospecha era encargado de reunir fondos para un presunto ataque en la embajada de Mianmar en protesta por el trato de musulmanes en ese país. El hombre fue arrestado el 9 de agosto en Yogyakarta, la principal isla de Java.

Indonesia, la nación de mayor población musulmana en el mundo, ha sido escenario de varios ataques terroristas desde el 2002, cuando milicianos islamistas perpetraron explosiones suicidas en dos concurridos clubes nocturnos en la isla balneario de Bali, en los que murieron 202 personas.

Centenares de extremistas fueron arrestados y sentenciados desde entonces, convirtiendo a las fuerzas de seguridad y al gobierno en blancos de sus ataques.