Colombia se ilusiona con James y Pekerman

El proyecto Pekerman vuela alto en la Copa del Mundo.

De la mano del timonel argentino José Pekerman y con un James Rodríguez brillante, Colombia se está sobreponiendo a la ausencia de Radamel Falcao y ha cosechado victorias en sus dos primeros partidos de un Mundial por primera vez en su historia.

Justificando su condición de cabeza de serie, el equipo cafetero ya se aseguró la clasificación a la segunda ronda por el Grupo C tras ganarle el jueves 2-1 a la Costa de Marfil de Didier Drogba, Gervinho y los hermanos Touré. Previamente había goleado 3-0 a Grecia.

La clasificación quedó sellada con el empate sin goles que firmaron más tarde Grecia y Japón.

Ante los japoneses, Colombia procurará asegurarse el primer lugar de su zona, que en la próxima fase se medirá con el segundo del Grupo D, integrado por Italia, Inglaterra, Uruguay y Costa Rica.

Costa de Marfil sirvió como vara para medir qué tan serias eran las pretensiones del equipo cafetero. Fue un duelo entre dos conjuntos que habían ganado sus debuts y los africanos tenían hombres de gran trayectoria en los mejores equipos de Europa. Colombia, no obstante, volvió a mostrar la disciplina táctica de la que adoleció tantas veces en sus cuatro presentaciones previas. Y contundencia ofensiva, otro déficit en el pasado.

El artífice de estos logros es Pekerman, quien ayudó a poner a los técnicos argentinos de moda en el Mundial. Su compatriota Jorge Sampaoli también ganó sus dos primeros partidos y tiene a Chile metido en la segunda ronda en el duro Grupo B, que completan Holanda, España y Australia.

Consciente de la indisciplina e individualismo que hundieron a la selección de Colombia en el pasado, Pekerman lleva dos años y medio predicando la unidad del plantel y el sacrificio. Esa máxima está dando resultados y Colombia cuenta con un equipo sólido en todos los sectores, con un arquero seguro como David Ospina, una zaga confiable encabezada por el veterano Mario Yepes, un mediocampo rendidor y abundante talento arriba, con un creador de lujo como James, un definidor de estirpe como Teófilo Gutiérrez y dos jugadores vitales en Víctor Ibarbo y Juan Cuadrado, que hacen daño atacando por las puntas y bajan a reforzar el medio cuando el rival tiene la pelota.

En el banco hay gente de la talla de Jackson Martínez, Carlos Bacca y Freddy Guarín, y jóvenes promesas como Juan Quintero, de 21 años, quien entró en el segundo tiempo ante Costa de Marfil y marcó el gol que sería el de la victoria.

"Tenemos muchos jugadores jóvenes y están aprendiendo para tener un mejor nivel en el equipo", expresó Pekerman. "Hay con qué crecer".

"Lo que prometemos lo hacemos", agregó. "Nunca nos va a faltar ese coraje que tenemos en los partidos".

James destacó el papel del timonel, de larga trayectoria en las selecciones juveniles de su país natal, y quien entrenó a la selección Albiceleste que llegó hasta los cuartos de final del Mundial de 2006 en Alemania.

"El profesor Pekerman nos ayuda mucho y siempre nos hace ver que podemos jugar aún mejor", consideró James, quien se erigió en el conductor del equipo y el principal referente tras la lesión que marginó al goleador Falcao, su compañero en el Mónaco.

James lleva anotados un gol en cada partido y es el lanzador de casi todos los ataques.

"Está en los niveles más altos de un futbolista de sus características", manifestó Pekerman en alusión el volante creativo. "Su crecimiento es permanente, madura, toma los compromisos, tiene definición, tiene visión de juego, tiene remate. Hoy hizo un gol de cabeza para agregar algo todavía más brillante a su capacidad técnica".