Unas 2.000 personas protestan en Sao Paulo

Manifestantes rompieron los cristales de automóviles de lujo dentro de una concesionaria, causaron destrozos en sucursales bancarias y lanzaron estruendosos petardos a la policía durante una protesta que atrajo a unos 2.000 participantes el jueves, mientras un partido del Mundial se realizaba en la ciudad más grande de Brasil.

La protesta se realizó unos 25 kilómetros (15 millas) al oeste del estadio donde se realizaba el partido entre Uruguay e Inglaterra en el estadio Itaquerao de Sao Paulo. Al caer la noche, varios manifestantes incendiaron contenedores de basura en una de las avenidas principales, y organizaron su propio partido de fútbol en esa vía. Pero unas cinco horas después del comienzo, la protesta se había disuelto.

Fue la manifestación más reciente en Brasil, donde se han realizado centenares de protestas durante el último año, por parte de gente que expresa indignación sobre los deficientes servicios públicos, la corrupción gubernamental, los miles de millones de dólares erogados para organizar la Copa del Mundo y muchas causas más.

No obstante, las protestas recientes han sido mucho menos numerosas que las observadas el año pasado durante la Copa Confederaciones.

"Ni siquiera si Brasil fuera campeón del mundo yo estaría feliz", señaló Valcenie Karai, manifestante de 24 años. "Estaría feliz si la victoria significara algo para nosotros, pero el dinero que se gasta para organizar el Mundial ha causado ya suficiente daño".

La protesta fue convocada por el movimiento Pase Libre, el grupo que organizó las manifestaciones del año pasado, cuando multitudes condenaron al gobierno en diversas partes del país.

El grupo tiene una meta específica: que el transporte público sea gratuito. Pero sus protestas se han mezclado frecuentemente con manifestantes que tienen otras quejas.

Miembros del grupo anarquista "Bloque Negro" estuvieron presentes en la protesta del jueves y protagonizaron los destrozos.