La ONU desplegará naves no tripuladas en Mali

Las fuerzas de paz de la ONU en Mali recibirán aeronaves teledirigidas para ayudar a proteger a los civiles en el inestable norte del país, anunció el jefe de las tropas de paz.

Herve Ladsous dijo el miércoles al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que los drones ofrecerán información clave para las tropas.

La ONU ya utiliza aviones no tripulados en su misión de paz en Congo y Ladsous dijo el mes pasado que le gustaría desplegar naves de este tipo en países como Mali, la República Centroafricana y Sudán del Sur.

El ministro de Exteriores de Mali, Abdulaye Diop, dijo a los periodistas después de la reunión del consejo que los drones aún no están en servicio, pero que el gobierno los querría "tan pronto como sea posible".

El norte de Mali cayó bajo el control de separatistas de etnia tuareg primero y de extremistas islámicos vinculados a al-Qaida después, tras un golpe militar en 2012. Una intervención militar liderada por Francia el año pasado dispersó a los extremistas, pero los tuaregs han resistido a la autoridad del gobierno de Bamako.

Las tensiones crecieron mucho el mes pasado cuando el nuevo primer ministro maliense, Musa Mara, visitó la estratégica localidad norteña de Kidal por primera vez. Rebeldes tuareg lanzaron un ataque contra edificios gubernamentales, matando a ocho soldados, seis miembros del gobierno local y otras dos personas, en lo que el gobierno describió como "una declaración de guerra".

La Unión Africana medió para alcanzar un frágil alto el fuego, pero Ladsous dijo que "grupos armados han tomado el control militar y, hasta cierto punto, administrativo, de Kidal y otras localidades norteñas".

Bert Koenders, enviado especial de Naciones Unidas en Mali, dijo a los periodistas que "el principal mensaje que enviamos es la necesidad de comenzar de inmediato negociaciones de paz sin dilación".

El Consejo de Seguridad aprobó el año pasado una misión de la ONU de 11.200 efectivos militares y 1.440 policías, pero el 26 de mayo el contingente se había reducido de forma significativa, a 8.280 soldados y 979 policías.