Michelle Obama promueve la reforma migratoria

Michelle Obama aprovechó la juramentación de 50 nuevos ciudadanos el miércoles para reclamar la largamente esperada reforma a las leyes que regulan la inmigración.

"De muchos modos, es gracias a nuestra población inmigrante --y no pese a ella-- que nos fortalecemos cada día", dijo la primera dama a los flamantes estadounidenses nuevos.

Cincuenta personas de 44 naciones, de Afganistán hasta Zimbabue, prestaron juramento en los Archivos Nacionales, donde se exhiben los documentos originales de la Constitución, la Declaración de Independencia y la Declaración de Derechos.

Los nuevos ciudadanos ondearon pequeñas banderas estadounidenses y cada uno de ellos recibió un abrazo de la primera dama.

Fue evidente que la señora Obama estaba dirigiéndose a un público más amplio más allá del que estaba en los Archivos cuando dijo a los nuevos ciudadanos que "gran parte de nuestro éxito se debe a que todavía somos en gran medida una nación de inmigrantes". Recitó estadísticas sobre inmigrantes que inician pequeños negocios, sirven en las fuerzas armadas y contribuyen a las artes y las ciencias.

"Sin embargo, hoy en Washington hay quienes debaten si cabe o no arreglar nuestro sistema inmigratorio aunque casi todos coinciden en que no funciona bien", afirmó.

La primera dama agregó que la política sobre la reforma inmigratoria era la prioridad legislativa del presidente y que seguiría promoviéndola.

El presidente Barack Obama ha presionado a los republicanos para que actúen, pero no muestran interés en un proyecto de ley que abarque a los millones de inmigrantes que viven sin autorización en Estados Unidos.

El mandatario se ha resistido a las exhortaciones de los partidarios de la reforma inmigratoria a actuar unilateralmente en los cambios limitados que puede hacer por cuenta propia.