Fallan contra capo Caro Quintero buscado por EEUU

Un juez federal negó al capo narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero un amparo con el que pretendía bloquear una orden de detención con fines de extradición a Estados Unidos, anunció el martes el Poder Judicial.

Caro Quintero fue liberado en agosto de 2013, cuando llevaba 28 años de prisión por el homicidio de un agente antidrogas de Estados Unidos, por un fallo de un tribunal que enfureció a las autoridades estadounidenses. Y aunque meses después la Suprema Corte revocó la decisión, su paradero se desconoce.

El juez que analizaba una solicitud de amparo de la defensa de Caro Quintero resolvió no conceder la protección de la justicia contra la detención con fines de extradición, lo que implica que si es detenido podría ser extraditado al país vecino del norte.

La decisión del juez fue anunciada por el Consejo de la Judicatura Federal, el órgano que supervisa el trabajo de los juzgados y tribunales, aunque no se divulgaron detalles sobre los argumentos específicos para negar el amparo.

El tribunal que liberó al narcotraficante señaló que el juicio en su contra debió ser ante una corte estatal y no federal, debido a que se le procesó por homicidio, un delito considerado del orden común.

Sin embargo, la autoridad federal apeló el caso por considerar que sí fue correcto que fuera juzgado en una corte federal porque la víctima era un agente con carácter diplomático que trabajaba en México.

Caro Quintero fue sentenciado a 40 años por el secuestro, tortura y asesinato en 1985 del agente estadounidense antidrogas Enrique "Kiki" Camarena.

Tras su salida, el Departamento de Justicia de Estados Unidos se declaró "extremadamente decepcionado" por la liberación, que dijo que era "sumamente alarmante".

En una carta dirigida al procurador general Jesús Murillo y divulgada en medios en diciembre, el capo pidió no ceder a lo que calificó de presiones de Estados Unidos y consideró que su castigo ya la había pagado con los 28 años que estuvo preso.

Estados Unidos ha ofrecido una recompensa de cinco millones de dólares por información que lleve a su captura para poder juzgarlo en su territorio.