Mundial: España cambiará jugadores pero no estilo

La última vez que España pisó el estadio de Maracaná salió vapuleada 3-0 por Brasil en la final de la Copa Confederaciones. Casi un año después, la cosa no ha mejorado demasiado para los de Vicente del Bosque.

La derrota contra Brasil generó un debate sobre la necesidad de regeneración de España. Del Bosque, sin embargo, se mantuvo fiel al bloque que le hizo campeón en Sudáfrica y repitieron 16 de los 23 de 2010 en esta Copa del Mundo.

La lógica que ha seguido el técnico desde que se hiciera cargo de la selección en 2008 sugiere que no habrá revolución.

España prepara cambios el miércoles contra Chile, con el que juega una verdadera final en el Maracaná. Pero será difícil ver un giro radical. Del Bosque dijo que podría introducir entre dos y tres cambios --uno por línea-- con respecto al once que cayó humillado 5-1 contra Holanda en su debut.

Al entrenador le avalan los números. En 88 encuentros al frente de la selección española, Del Bosque suma 71 victorias, ocho empates y nueve derrotas. Y nunca perdió dos partidos consecutivos.

"Cada partido es singular, más allá del concepto de nuestro juego, pensamos en el contrario", dijo Del Bosque, quien aseguró tener claro qué once que jugará contra Chile. "He valorado las circunstancias. Haremos algún cambio, no mucho".

La gran duda es si el técnico se atreverá a sentar a Xavi Hernández, Iker Casillas o Gerard Piqué, señalados por su pobre actuación ante Holanda.

Aunque evitó confirmar la alineación, no parece que Casillas, indiscutible en el arco desde el Mundial de 2002, vaya a perder ahora su puesto en el once. Si decidiera sacrificar algún central, entraría Javi Martínez, con el que además ganaría poderío aéreo ante una defensa chilena de poca altura. Medios españoles apuntan a que Juanfran Torres sustituirá a César Azpilicueta en el lateral derecho.

Juanfran es un volante reconvertido a lateral con mucho recorrido y que suele poner buenos centros al área, con los que Del Bosque quiere desestabilizar a Chile.

En el medio campo, donde España cocina su juego, Koke Resurrección es el recambio natural de Xavi. El jugador del Barcelona marca la pauta del equipo, pero su estado físico no es el de antes y sufre mucho ante equipos de presión alta como el de Jorge Sampaoli.

Koke, de 22 años, ha completado una excelente temporada con el Atlético de Madrid. Es rápido y aporta verticalidad al juego ofensivo, en un momento en el que España necesita hacer goles. Otra opción es romper el doble pivote Sergio Busquets-Xabi Alonso, aunque el equipo tiende a descompensarse mucho sin ellos.

A partir de ahí, se barajó la posibilidad de que Del Bosque introdujera a Cesc Fábregas por Diego Costa. España volvería así al esquema de falso delantero que tan bien le funcionó en la Eurocopa del 2012, donde destruyó a Italia por 4-0 en la final.

Pero parece poco probable que Costa salga de la alineación si quiere usar el recurso de los remates al área. En ese caso, Pedro Rodríguez, quien también cae a banda con facilidad, entraría en lugar de David Silva.

Lo que parece claro es que España será más fiel a sí misma que nunca en el momento más difícil. O sale adelante con el estilo que la hizo grande o muere con él.

"Está todavía en nuestras manos, no estamos en manos de nadie", dijo el técnico. "Desde esa rebeldía que tenemos por la derrota, tenemos que ponernos a su altura (Chile), no achicarnos, ser valientes, agresivos como ellos, jugar con la misma intensidad y tener nuestra propia identidad".

"Haremos nuestro fútbol, pero mezclaremos con variantes menos habituales con las que creemos se le puede hacer daño a Chile", añadió.