Santos: pondré alma y vida a diálogo por la paz

El presidente Juan Manuel Santos, reelecto por cuatro años más, afirmó el lunes que trabajará con más ahínco para sacar adelante los procesos de paz con las guerrillas.

En una rueda de prensa en la Casa de Nariño, la sede de gobierno, el mandatario recordó que ha estado "encima de este proceso desde el comienzo" y que por eso su nuevo cuatrienio "me obliga a ponerle alma, vida y sombrero", afirmó al recurrir a un dicho colombiano, que significa poner todo el empeño en una acción.

"Voy a dedicarme con más intensidad a sacarlo adelante, eso es lo que quiere el pueblo colombiano, eso es lo que quiere la región, eso es lo que quiere el mundo y eso va a hacer mi prioridad a partir de hoy", agregó.

Desde fines de 2012 el gobierno de Santos y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) adelantan en Cuba un proceso de paz para tratar de poner fin a 50 años de confrontaciones entre las partes.

Recientemente se informó que el también rebelde Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el gobierno habían iniciado la fase exploratoria para un eventual proceso de negociación.

Santos dijo haber recibido en la jornada llamadas telefónicas de sus pares de la región para felicitarlo y animarle con el tema de la paz para el país.

En la mañana, el jefe de la misión de observadores de la OEA invitó al exmandatario colombiano Álvaro Uribe a llevar ante las instancias competentes sus denuncias de que en las elecciones de presidenciales del domingo hubo fraude y corrupción.

"Nosotros lo que le recomendamos es formalizar esas denuncias ante las instancias competentes colombianas. Para eso está la Registraduría, para eso está el Consejo Nacional Electoral", aseguró en rueda de prensa el ex presidente costarricense y jefe de la misión Jose María Figueres.

"El expresidente Uribe no ha formulado ninguna denuncia ante esta Misión", enfatizó el diplomático.

Uribe (2002-2010) insistió el lunes en que en los comicios de la víspera hubo actos de corrupción y compra de votos en favor de Santos, quien derrotó al opositor Óscar Iván Zuluaga por 5,9 puntos porcentuales.

El de Santos "es un gobierno que ha hecho una pedagogía de miedo, y por el miedo que le crearon al país diciéndole que Santos es la paz y (el opositor Oscar Iván) Zuluaga la guerra, entonces han querido convertir en institución nacional la compra de votos", sostuvo el exmandatario en una entrevista con el programa radial "La hora de la verdad".

Uribe puso como ejemplo de sus denuncias la situación del departamento de Atlántico, en la costa Caribe del país, donde Santos obtuvo en primera vuelta 194.781 votos y en segunda 541.455 sufragios. "No se veía votantes en la calle; ahí hay una clara compra de votos y un claro fraude".

El viernes pasado, el Centro Democrático había advertido que en los departamentos de la costa Caribe estaban rodando miles de millones de pesos para comprar votos en favor de Santos.

En la misma rueda de prensa del lunes Santos fue consultado por la andanada de Uribe la noche del domingo después de que se oficializó su triunfo. "Ayer (domingo) pasamos la página del odio, del rencor, de las acusaciones falsas", dijo.

Sin mencionar a Uribe, el gobernante reelecto insistió en que "yo en lo que estoy interesado en este momento es en escribir ese nuevo capítulo que el país quiere: el capítulo donde en lugar de tener miedo tengamos esperanza, el capítulo del juego limpio, el capítulo de la verdad y a eso me voy a dedicar".

Zuluaga no ha dicho oficialmente si comparte las declaraciones sobre el presunto fraude que ha hecho Uribe, su padrino político y mentor.

Figueres felicitó a los colombianos por la jornada electoral, destacó que se hubiera reducido la abstención en la segunda vueltas y reconoció la responsabilidad de Zuluaga al aceptar la derrota poco tiempo después de conocerse los resultados electorales. Fueron "las elecciones más tranquilas y más pacíficas que ha vivido la historia de este país".

En concepto de Alejandra Barrios, jefa de la no gubernamental Misión de Observación Electoral, se presentaron menos irregularidades electorales en los comicios del domingo que en la primera vuelta.

"La Registraduría cumplió con lo que se había comprometido y entregó los resultados en el tiempo en que se comprometió. Los procedimientos que se utilizaron llevan a la misión de observación electoral a tener tranquilidad sobre la legitimidad y la legalidad del proceso electoral", dijo.

Para Marcela Prieto, directora del Instituto de Ciencia Política 'Hernán Echavarría', la compra de votos a través de la historia ha sido una constante. "Es más, uno de los principales problemas que tiene el sistema electoral colombiano es la compra y venta de votos. Históricamente eso ha sido una realidad".

Pero en Colombia, según Prieto, "hay tanta pobreza y apatía política que las elecciones se constituyen en una oportunidad para que le den algo a cambio (del voto). Y algo a cambio no es un buen gobierno, es un puesto o un almuerzo o una camiseta".