Scolari acostumbrado a la presión

El técnico de Brasil Luiz Felipe Scolari sabe lo que significa iniciar un Mundial con ciertas dificultades.

Luego de pasar algunos aprietos en el triunfo 3-1 sobre Croacia en el partido inaugural, el timonel quiso recordar que está acostumbrado a estas situaciones.

Recordó los problemas que pasaron sus equipos en sus primeros partidos en los mundiales de 2002 y 2006. Brasil tuvo que remontar para vencer 2-1 a Turquía en 2002, y Portugal, bajo su mando, apenas superó 1-0 a Angola en Alemania.

Y la victoria en 2002 también fue gracias a un dudoso penal a favor de Brasil, como sucedió el jueves en el triunfo sobre Croacia en Sao Paulo.

Scolari prefiere ver el vaso medio lleno.

"Me gusta la coincidencia", comentó Scolari. "Pero sabemos que todavía falta mucho, todavía nos faltan seis partido".

Brasil perdía 1-0 luego de 15 minutos del primer encuentro del Mundial y necesitó de un polémico penal a su favor para vencer a los croatas, que por momentos pusieron en aprietos a los anfitriones.

Los croatas se quejaron que el árbitro japonés Yuichi Nishimura se equivocó al pitar una falta sobre Fred, quien se dejó caer en el área ante un mínimo contacto de un defensor.

"He visto la jugada 10 veces, y fue penal", opinó Scolari. "Es una decisión del árbitro. Si él cree que fue penal, entonces fue penal".

En 2002, Brasil también perdía 1-0 en su primer encuentro ante Turquía, y en ese momento fueron Ronaldo y Rivaldo los que encabezaron la remontada. La victoria contó con un polémico penal sobre Luizao, quien aparentemente fue derribado justo fuera del área.

El equipo de Scolari ganó otras seis veces y conquistó su quinto campeonato mundial.

Luego de difícil arranque en 2006, la selección portuguesa dirigida por Scolari terminó cuarta en el Mundial de Alemania.

"Los dos últimos partidos inaugurales fueron igual de difíciles", apuntó Scolari. "Apenas vencimos a Turquía al final del partido y contra Angola todos pensaron que Portugal iba a tirar la toalla, pero no fue lo que pasó".

"Los primeros partidos siempre son difíciles", agregó. "Y esta vez fue especialmente difícil porque estamos jugando en casa".