Soldado canjeado Bergdahl no ve aún a su familia

Pese a que el sargento estadounidense Bowe Bergdahl regresó ya a Estados Unidos después de cinco años de cautiverio por los talibanes en Afganistán, no se ha reunido todavía con su familia, informaron funcionarios militares.

Bergdahl llegó a Texas procedente de un centro médico del ejército norteamericano en Alemania, donde inició su proceso de recuperación tras su largo secuestro.

El general de división Joseph P. DiSalvo, quien fue una de las primeras personas que recibió a Bergdahl cuando regresó a Estados Unidos a primera hora del viernes, declaró que ambos cruzaron unas palabras.

Bergdahl "estaba un poco nervioso, como lo estaría cualquier sargento ante un general con dos estrellas, pero por lo demás parecía sano y tenía una buena actitud", dijo DiSalvo en una rueda de prensa el viernes. Añadió que su condición es estable.

Los mismos funcionarios no aclararon cuándo se reunirá la familia del sargento con él en el Centro Médico Militar Brooke, en el Fuerte Sam de Houston.

En un comunicado leído en la rueda de prensa, los padres del sargento secuestrado declararon estar "llenos de alegría por la vuelta de su hijo a Estados Unidos", pero pidieron que se respetara su privacidad.

El coronel Bradley Poppen, un psicólogo militar, explicó que normalmente es el soldado quien marca los tiempos a la hora de reunirse con su familia. Poppen no quiso añadir nada más y se sumó a la petición de respeto por la privacidad requerida por los padres de Bergdahl. Después de la rueda de prensa, los funcionarios dijeron desconocer si el sargento había hablado ya con su familia o no.

El soldado, natural de Idaho, fue capturado en Afganistán en junio de 2009 y liberado por los talibanes el 31 de mayo pasado, tras un acuerdo entre el Talibán y el gobierno del presidente Barack Obama, gracias al cual también fueron liberados cinco talibanes presos en la base de Estados Unidos en Guantánamo, Cuba.

Hasta ahora el ejército ha sido muy cauteloso a la hora de ofrecer detalles sobre el proceso de recuperación de Bergdahl, en parte para evitar su exposición pública y en parte para no dar alas al escándalo que ha rodeado su liberación.

Bergdahl tendrá una habitación normal en el centro médico pero de momento no podrá ver la televisión.

Según las mismas autoridades, Bergdahl trabaja a diario con profesionales médicos para recuperar cuanto antes el sentido de la normalidad y poder seguir adelante con su vida. Sin embargo, dijeron que nadie puede decir cuando conseguirá reintegrarse completamente.

"Tendremos que adaptarnos a su ritmo" declaró Poppen.

Los militares estadounidenses declinaron explicar los detalles sobre lo que puede recordar el sargento sobre su cautiverio o lo que sabe de su polémico canje.

Obama ha recibido numerosas críticas por pactar la liberación de cinco prisioneros talibanes a cambio del sargento. Algunos de los antiguos compañeros de Bergdahl lo han acusado de desertar de su puesto.

Las críticas también han insistido en el alto riesgo de que los talibanes liberados vuelvan a la lucha armada.