Ritmo de Brasil: Argentinos se apoderan de Río

RIVALES EN RIO

RIO DE JANEIRO -- Jonathan Argüero es un apasionado aficionado de River Plate, lo cual conlleva un gran odio por el acérrimo rival, Boca Juniors.

Por eso no podía creer lo que vio hace unos días en Río de Janeiro, donde arribó para presenciar el partido del domingo entre Argentina y Bosnia-Herzegovina.

El entrar a una tienda del club Flamengo, vio a un aficionado del archirrival Fluminense usando -- vaya osadía -- una camiseta del Fluminense.

"Si un aficionado de Boca entra a la tienda de River Plate usando la camiseta de su equipo, quizá no viva para contarlo", dijo Argüero. "No estoy exagerando, la rivalidad es grande".

Brasil ama el fútbol, aunque la asistencia a los estadios es pobre, promediando cerca de 15.000 aficionados por encuentro -- cifra inferior a la de los equipos de la MLS en Estados Unidos. Una razón es que los nuevos y remodelados estadios están resultando demasiado caros para la clase trabajadora.

Los boletos para un encuentro al Maracaná arrancan entre 40 y 50 dólares.

Se espera que cerca de 50.000 argentinos arriben a Río de Janeiro para el partido del domingo, la mayoría sin boletos, y muchos se apoderaron el sábado de una buena parte de la famosa playa Copacabana.

La policía tuvo que utilizar gas pimienta para mantener a los hinchas argentinos a raya y evitar que invadieran la famosa avenida Atlántica que bordea la playa.

-- Por Stephen Wade -- www.twitter.com/StephenWadeAP