Ataque en Mali mata a soldados de la ONU

Un ataque suicida con coche bomba mató el miércoles a cuatro soldados chadianos de la ONU en un campamento del organismo internacional en el norte de Mali, dijo la misión de pacificación en el país, incrementando las preocupaciones sobre un deterioro de la seguridad en momentos en que funcionarios de gobierno advierten sobre el posible regreso de extremistas islámicos a la región.

El vehículo fue detonado en la entrada del campamento en el poblado de Aguelhoc, en la región de Kidal, a las 3:30 p.m., según un comunicado de la ONU emitido el miércoles por la noche.

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, condenó el ataque "en los términos más enérgicos" y extendió condolencias a las familias de los cuatro soldados que murieron y al gobierno de la república de Chad, dijo el vocero de la ONU Stephane Dujarric.

En el ataque resultaron heridas 10 personas, quienes estaban siendo trasladadas el miércoles; seis del personal de la ONU y cuatro soldados de Mali, afirmó el comunicado.

"El ataque no disminuirá la decisión de Naciones Unidas de apoyar al pueblo malí en sus esfuerzos de conseguir la paz y estabilidad de toda Mali", dijo el vocero de Ban.

El secretario general hizo un llamado a todas las partes a "no ser disuadidos por terroristas que, a través de sus actos criminales, buscan evitar el establecimiento de una paz perdurable en Mali", agregó Dujarric.

Albert Koenders, jefe de la misión de la ONU, condenó el ataque, al que calificó de "cobarde y detestable".

"Estoy conmocionado de que valientes pacificadores sean nuevamente el blanco. Este ataque no disuadirá a MINUSMA de su misión de restablecer la paz y seguridad en Mali", enfatizó Koenders, refiriéndose a la misión por sus siglas.

El norte de Mali cayó bajo el control de separatistas de la etnia Tuareg y luego a manos de extremistas islámicos vinculados a al-Qaida tras un golpe militar en 2012. Una intervención francesa dispersó el año a los extremistas, aunque los Tuareg mantienen una presencia fuerte en Kidal y han remetido contra la autoridad del gobierno del país.

Las tensiones aumentaron agudamente el mes pasado, cuando el primer ministro Musa Mara visitó Kidal por primera vez desde que asumió el cargo. En respuesta, rebeldes separatistas de Tuareg lanzaron un ataque a edificios de gobierno en el poblado, matando a ocho soldados, seis funcionarios gubernamentales y otras dos personas en lo que el gobierno describió como una "declaración de guerra".