Abierto de EEUU arranca con campo restaurado

El Abierto de Estados Unidos arranca el jueves, y todos aquellos que echen un vistazo al campo número dos de Pinehurst seguro se harán la misma pregunta.

¿Qué Abierto es este?

Los fairways son mucho más cafés que verdes, sobre todo a lo largo de los bordes. Son tan rápidos que algunos jugadores están usando hierros para salir del tee en los hoyos que son par 4 que miden más de 457 metros (500 yardas). Las áreas arenosas a lo largo de los fairways lucen como dunas.

Todo esto hace que se parezca más al Abierto Británico.

El Abierto de Estados Unidos es famoso por sus fairways estrechos e irregulares. Pinehurst muestra mucho espacio para salir del tee y --difícil de creer-- sin zona irregular.

Bill Coore, que junto con Ben Crenshaw estuvo a cargo del proyecto de restauración de esta obra maestra de Donald Ross, puede imaginarse las conversaciones que ha desatado.

"¿Qué hay sobre todo este color café? ¿Qué hay sobre toda esta arena? ¿Qué pasa con este pasto nativo?", dijo Coore. "La gente verá esto por televisión y dirá, 'Oh Dios mío, Pinehurst dejó de darle mantenimiento al campo'''.

Lo que no ha cambiado en el Abierto de Estados Unidos es la reputación como la prueba más difícil en el golf.

Y nadie espera menos.

Jonas Blixt se dio una vuelta por el número dos de Pinehurst hace un mes porque nunca había visto el campo. Tras culminar su ronda, caminaba hacia los vestuarios cuando se encontró con un rostro familiar.

"Sobre par gana", dijo Blixt, y siguió caminando.

El clima por lo general dicta las puntuaciones en el Abierto de Estados Unidos. Rory McIlroy hizo añicos los records en un llovido Congressional hace tres años al firmar tarjeta de 268 golpes, 16 bajo par, para ganar por ocho golpes de ventaja sobre su más cercano rival. Es campeón del Abierto de Estados Unidos, y aun así siente que tiene algo que demostrar en el segundo campeonato más antiguo de este deporte.

"Nunca he ganado un torneo en condiciones como estas", dijo sobre jugar bajo el fuerte calor que se espera para el fin de semana. "Es por eso que me entusiasma el desafío. Son condiciones bajo las que no he ganado antes y me encantaría poder demostrarme a mí mismo y a otros que puedo ganar en condiciones muy diferentes. Es una gran oportunidad de hacerlo esta semana".

Aun así, se espera que en el calor de la tarde se registren tormentas. Pese a ello, Pinehurst de antemano resulta un campo muy complicado sin importar las condiciones. En los dos Abiertos previos realizados aquí, sólo Payne Stewart terminó bajo par con tarjeta de 279, uno bajo par, en 1999.