Klinsmann: poco realista, que EEUU sea campeón

Un grupo de fanáticos estadounidenses, vestidos de rojo, blanco y azul, observaron la única práctica abierta de su selección en Brasil, y aprovecharon la ocasión para alentar al equipo y cazar algunos autógrafos.

Esos seguidores de Estados Unidos no deben esperar que la selección se corone por primera vez en un Mundial el 13 de julio, insistió el técnico Juergen Klinsmann, aunque esa declaración ha causado descontento en varias personas.

"Creo que ahora, hablar de que vamos a ganar la Copa del Mundo simplemente no es algo realista", comentó el técnico alemán el miércoles, en su primera conferencia de prensa en Brasil. "Primero tenemos que avanzar en el grupo, así que hay que mantener los pies en la tierra y concentrarnos en jugar primero en ese grupo. Después, no habrá límites".

Los estadounidenses abren su participación mundialista el lunes contra Ghana, el equipo que los eliminó de las dos últimas ediciones del Mundial. Luego enfrentarán a Portugal, con todo y Cristiano Ronaldo.

Cerrarán las acciones en el Grupo G ante el tricampeón Alemania.

Los apostadores consideran que las probabilidades de que Estados Unidos gane el Mundial son de 250-1, respecto del 60-1 observado antes del sorteo que definió los grupos en diciembre.

"Habrá un partido en Natal. Luego, otro en Manaos y uno más en Recife. Después, ojalá, vendrá la siguiente etapa, dijo Liliana Ayalde, la embajadora de Estados Unidos en Brasil, de origen colombiano, quien visitó la práctica de un par de horas.

Klinsmann se coronó en Italia 1990 como jugador, con Alemania Occidental. En 2006, ya como técnico, llegó con Alemania a las semifinales, como anfitrión.

El fin de semana pasado, fue envuelto por la polémica cuando la revista de The New York Times publicó que Klinsmann había afirmado durante una entrevista en diciembre, "no podemos ganar este Mundial porque no estamos todavía a ese nivel".

Algunos comentaristas señalaron incluso que había una actitud antiestadounidense en Klinsmann, quien ha residido en el condado de Orange, California, durante buena parte de los últimos 16 años.