Hagel defiende canje de talibanes por sargento

El secretario de Defensa Chuck Hagel dijo el miércoles a los legisladores que el canje de prisioneros realizado el mes pasado con el Talibán podría haber sido "la última oportunidad" para asegurar la liberación del sargento Bowe Bergdahl, el único soldado estadounidense que quedaba cautivo en Afganistán.

Hagel, el primer funcionario del gobierno de Obama que declara públicamente sobre el controvertido caso, dijo a la Comisión de Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes que las autoridades cataríes les advirtieron en los días antes del canje "que el tiempo no estaba de nuestra parte" y que una filtración de la información podría impedir el acuerdo. La transferencia de cinco detenidos en la prisión estadounidense en la Base Naval de Guantánamo, Cuba, a Catar fue legal y conforme a los intereses nacionales, agregó.

Los republicanos y algunos demócratas han criticado duramente la decisión de no informar al Congreso antes del canje y algunos han acusado al presidente de infringir la ley que señala que debe notificar al Congreso 30 días antes de cualquier liberación de detenidos en Guantánamo. Otras dudas surgieron en torno a si Bergdahl desertó y si Estados Unidos cedió bastante por su libertad. Según funcionarios, cuatro de los cinco talibanes podrían regresar al frente de combate.

"Pudimos hacer más para mantenerlos informados", admitió Hagel al Congreso, aunque agregó que la operación era una "situación extraordinaria" que implicaba temores sobre la salud y la seguridad de Bergdahl, acuerdos de último minuto sobre cómo se rescataría al soldado y dudas constantes de que los talibanes estuvieran negociando de mala fe.

"Estábamos cada vez más preocupados porque cualquier retraso o cualquier filtración pudiera haber descarrilado el acuerdo y poner en un peligro mayor al sargento Bergdahl", dijo Hagel. "Los cataríes nos dijeron que una filtración terminaría con las negociaciones para la liberación de Bergdahl. También sabíamos que él estaría extremadamente vulnerable y que nuestro personal militar a cargo de la entrega de los prisioneros podría estar expuesto a una posible emboscada en un territorio muy peligroso".

Varios informes confidenciales en los 11 días transcurridos desde la operación no han podido responder las dudas cada vez mayores en el Capitolio.

Al comienzo de la audiencia del miércoles el representante republicano Howard "Buck" McKeon, el presidente de la Comisión, dijo que el acuerdo con el Talibán era "profundamente perturbador" y resultado de "negociaciones sin precedentes con los terroristas".

McKeon, quien ha iniciado una investigación en la comisión, dijo que el acuerdo podría llevar a más secuestros de militares estadounidenses. También señaló que las explicaciones de la Casa Blanca sobre las posibles implicaciones para la seguridad nacional han sido hasta ahora "engañosas y la mayoría de las veces descaradamente falaces".

Hagel dijo que los talibanes son "enemigos beligerantes" pero no estuvieron implicados en ningún ataque contra Estados Unidos. Señaló que Catar, que ha prometido mantener a los expresos de Guantánamo en el país un año, prometió adoptar medidas de seguridad suficientes para llevarlo a decidir que no había demasiados riesgos.

Y agregó: "Si alguno de estos detenidos tratan de volver al combate, lo hacen bajo su propio riesgo".

Bergdahl, originario de Idaho, fue capturado en 2009. Los talibanes llevaban en Guantánamo más de una década.