Irak busca expulsar a insurgentes de Mosul

Las autoridades iraquíes están decididas a recapturar la ciudad norteña de Mosul a la que ocuparon casi en su totalidad extremistas inspirados en al-Qaida, dijo el miércoles el gobernador provincial que huyó del lugar a la par con medio millón de habitantes.

Después de que el Estado Islámico de Irak y el Levante --grupo inspirado en al-Qaida-- lanzara su sorpresivo asalto contra la segunda ciudad más grande de Irak, rebeldes con banderas negras ocuparon edificios de gobierno, expulsaron a las fuerzas de seguridad y capturaron vehículos militares mientras habitantes huían para salvar sus vidas.

"Mosul tiene capacidad para volver a levantarse y deshacerse de todos los elementos foráneos... tenemos un plan para restaurar la seguridad", declaró Atheel al-Nujaifi, gobernador de la provincia de Ninevah. "Hemos adoptado medidas prácticas para restaurar el orden... mediante la movilización de personas en comités públicos que recuperarían la ciudad", agregó.

Mosul, de alrededor de 1,5 millones de habitantes, es la capital de la provincia de Ninevah, que junto con la provincia vecina de Anbar, predominantemente suní, comparte una frontera larga y porosa con Siria.

Se desconoce de inmediato el número de personas que perdieron la vida en el asalto rebelde, pero unas 500.000 personas huyeron de la ciudad, según la Organización Internacional para las Migraciones.

El ministro del Exterior de Irak, Hoshyar Zebari, dijo que la caída de esta ciudad importante del norte del país ante la insurgencia debe obligar a los dirigentes del país a trabajar juntos y resolver la "amenaza grave y mortal" que enfrenta Irak.

Zebari hizo sus declaraciones en Atenas al margen de una reunión de la Unión Europea y los ministros del exterior de la Liga Arabe.

Afirmó que las fuerzas iraquíes y las fuerzas locales de la región autónoma de mayoría curda del norte de Irak podrían cooperar para expulsar a la insurgencia de Mosul, aunque se desconoce si había en marcha algún plan específico de colaboración.

"Podemos repeler a los terroristas... habría una cooperación más estrecha entre Bagdad y el gobierno regional del Kurdistán para trabajar juntos e intentar expulsar a estos combatientes o elementos del exterior que han perturbado la seguridad y el bienestar de la población", agregó.

Zebari, que proviene de Mosul, dijo que no había tiempo que perder.

"No puede permitirse que esta gente se quede ahí, que se atrinchere mucho tiempo. Por ende, debe haber una respuesta rápida a lo ocurrido", apuntó.

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La periodista de The Associated Press, Elena Becatoros, contribuyó a este despacho desde Atenas.