Blatter: críticos quieren destruir la FIFA

El presidente de la FIFA Joseph Blatter afirmó que quienes critican al organismo rector del fútbol mundial tienen la intención de destruirlo.

La referencia de Blatter a esos críticos, a quienes no identificó, llegaron en declaraciones hechas el lunes a dirigentes del fútbol asiático, luego que el diario The Sunday Times publicó versiones de pagos de sobornos que involucraban a su ex líder Mohamed bin Hammam.

"No sé cuál sea el razonamiento detrás de esto, pero debemos mantener la unidad, dijo Blatter a los miembros de la Confederación Asiática de Fútbol. "Es la mejor forma de manifestarnos ante todos los destructores del mundo; no quieren destruir el deporte, pero quieren destruir la institución".

El diario británico informó que Bin Hammam pagó millones de dólares a funcionarios asiáticos y africanos, a fin de comprar influencias durante la campaña de Catar para ganar la sede mundialista de 2022 y durante su propia postulación, en la que desafió a Blatter por la presidencia de la FIFA en 2011.

Blatter hizo también referencia al "Catargate", una serie de reportes de la revista France Football, que cuestionaron la integridad de la votación de la FIFA para otorgar la sede del Mundial.

El mandamás de la FIFA, que muy probablemente buscará la reelección el año próximo, convirtió las críticas en una exhortación para seguir en el cargo.

"Estamos en una situación en la que necesitamos liderazgo. Aún tengo fuego dentro de mí", dijo Blatter, de 78 años, quien ha encabezado la FIFA desde 1998.

Los dirigentes asiáticos se pusieron de pie para aclamar a Blatter cuando les solicitó apoyo.

Minutos antes, prometió que los países miembros de la FIFA recibirían el pago de bonificaciones derivadas de las ganancias que arroje el Mundial que comienza esta semana. Los ingresos de la FIFA por el campeonato ascienden a unos 4.500 millones de dólares.

"Estoy seguro de que estarán muy contentos", dijo Blatter.

En 2010, Blatter prometió a cada miembro de la FIFA una bonificación de 250.000 dólares por el Mundial realizado en Sudáfrica. Cada confederación regional obtendría 2,5 millones de dólares.

La FIFA prometió 300.000 dólares adicionales para cada país en enero de 2011, cuatro meses antes de que Blatter fuera elegido sin oposición. Bin Hammam se retiró cuando una investigación de la FIFA lo implicó en acusaciones de sobornos a votantes caribeños.

Después de su reunión del lunes, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) publicó un comunicado en el que amenaza con tomar acción legal contra el Sunday Times, que alega que dirigentes de 30 federaciones africanas pidieron y recibieron dinero en efectivo, regalos y favores de parte de Bin Hammam hasta 2011.

La asamblea pidió a la junta del CAF que "de ser necesario, presente una demanda para que los autores de esta campaña de difamación y calumnia contra los líderes del fútbol africano rindan cuentas".

El comunicado elogia a Blatter por luchar contra el racismo, y al presidente de la CAF, Issa Hayatou por "su liderazgo ejemplar y transparente".

En diciembre de 2011, Hayatou, un miembro del COI, fue regañado por el COI por recibir 100.000 francos suizos (entonces 20.000 dólares) en 1995 de parte de ISL, una firma de mercadeo socia de la FIFA.