Banquero dominicano sale en libertad condicional

Ramón Báez Figueroa, ex banquero y magnate de los medios de comunicación de República Dominicana condenado en 2007 a 10 años de cárcel por el mayor fraude bancario de su país, salió en libertad condicional tras llegar a un acuerdo con las autoridades monetarias.

Báez Figueroa, de 57 años y ex presidente del desaparecido Banco Intercontinental (Baninter), dijo entre lágrimas al término de la audiencia que está arrepentido de los hechos que lo llevaron a la cárcel y que el tiempo que pasó en prisión fue "muy doloroso, sobre todo para mi familia".

El juez Willis Núñez, de la localidad de San Cristóbal, 35 kilómetros al oeste de Santo Domingo, le concedió la libertad condicional al considerar que durante su reclusión ha mantenido buena conducta y una actitud "adecuada y receptiva".

Por solicitud de la Procuraduría, el juez ordenó que Báez Figueroa no pueda salir del país durante un tiempo, se presente una vez al mes ante la fiscalía de San Cristóbal y dicte 10 charlas sobre prevención de delitos financieros en universidades.

Las leyes dominicanas contemplan que los presos puedan solicitar la libertad condicional luego de cumplir la mitad de la condena y reunir ciertas condiciones, como buena conducta.

Báez Figueroa dijo que a la sociedad sólo le pide "que me permita reintegrarme, que me permita laborar, que estaré nuevamente presente".

El ex banquero fue condenado en octubre de 2007 a 10 años de cárcel por el fraude de más de 74.000 millones de pesos (cerca de 3.000 millones de dólares) a través del Baninter entre 1989 y 2003.

El fraude, que fue revelado por el Banco Central en 2003, representaba en ese momento cerca del 20% del PIB del país y generó una profunda recesión, la mayor crisis económica que enfrentó República Dominicana en las últimas cinco décadas, y aumentó en 5 puntos porcentuales el nivel de pobreza extrema.

Otros tres ejecutivos del banco también fueron condenados, pero uno de ellos fue beneficiado en 2010 con prisión domiciliaria debido a motivos de salud, otro sale frecuentemente de la cárcel para ser atendido en clínica privadas, y la única mujer involucrada en el caso, Vivian Lubrano, fue indultada por el ex presidente León Fernández y nunca durmió en la cárcel.

"No podemos sentirnos más defraudados por la facilidad con que las autoridades" acceden a la petición de libertad de Báez Figueroa", indicó la influyente organización no gubernamental Participación Ciudadana, representante de Transparencia Internacional, al oponerse a la liberación del ex banquero.

Roberto Álvarez, coordinador de la organización, explicó en un documento que 10 años después de cometido el fraude "nuestro país sigue y seguirá sufriendo por muchos años los efectos de los más grandes delitos bancarios" ya que las autoridades asumieron el rescate del Baninter como deuda pública, que todavía se está pagando con recursos del Estado.

"Para afrontar los déficits creados por estos fraudes, el pueblo dominicano ha tenido que sufrir varias reformas tributarias y aún resta por pagar una suma cuantiosa", insistió.

En respuesta a los grupos civiles que se oponían a su liberación, Báez Figuera consideró que "vivimos en una democracia y todo mundo tiene derecho a dar su opinión; en el caso mío he mantenido una conducta excelente en prisión y lo he hecho con mucha dignidad".

Báez y sus cómplices usaron el dinero ganado con el fraude en adquirir propiedades de lujo, hacer inversiones, financiar a políticos y adquirir medios de comunicación.

Además de la condena de prisión en lo que se conoció localmente como "el juicio del siglo", Báez Figueroa y otros tres ejecutivos fueron sentenciados a pagar multas millonarias e indemnizaciones por unos 64.200 millones de pesos (1.600 millones de dólares) a las autoridades monetarias y a las víctimas del desfalco.

Báez Figueroa solicitó su liberación tras llegar en junio pasado a un acuerdo, aún no detallado públicamente, con las autoridades monetarias para el pago de las indemnizaciones.

Para liquidar esas indemnizaciones es "imperativo el otorgamiento de la libertad condicional", había considerado Santiago Rodríguez, abogado de Báez Figueroa, en una audiencia el 2 de agosto.

Carlos Salcedo, representante del Banco Central, dijo que las autoridades monetarias no se oponían a la liberación del ex banquero. "No somos verdugos; el Banco Central ha quedado satisfecho, el Banco Central lo que buscaba era que se impusiera una sanción importante", explicó.

Como presidente y principal accionista del Baninter, Báez Figueroa llegó a ser propietario de seis periódicos, incluido el decano de la prensa local, Listín Diario, así como dos canales de televisión y más de 70 emisoras radiales. Algunos de esos activos fueron confiscados por el gobierno por haber sido adquiridos con recursos sustraídos fraudulentamente del banco.

El Banco Central descubrió a finales del 2003 otros dos fraudes bancarios millonarios cometidos por los principales ejecutivos de los desaparecidos bancos Mercantil y Bancrédito, cuyo rescate por parte de las autoridades contribuyó a profundizar la crisis económica creada por Baninter.