Menos estadounidenses piden compensación por paro

El número de estadounidenses que solicitaron compensación del gobierno por seguro de desempleo bajó la semana pasada en 15.000 a 320.000, ajustados por la estacionalidad, la menor cifra desde octubre de 2007, un indicio de menos despidos y un continuado --aunque modesto-- crecimiento del mercado laboral.

El Departamento de Trabajo informó el jueves que el promedio de cuatro semanas --menos volátil-- bajó en 4.000 a 332.000, la cifra más baja desde noviembre de 2007 y la quinta semana consecutiva de contracción.

Las empresas están despidiendo menos trabajadores, una tendencia que disminuyó las solicitudes por prestaciones de desempleo en un 14% este año, pero la contratación de personal sigue siendo débil, lo que ha producido solamente un modesto repunte laboral neto.

Durante el punto máximo de la recesión en marzo de 2009, las solicitudes llegaron a 670.000. Han bajado desde entonces de forma continua.

"El factor subyacente en las solicitudes de subsidio por desempleo es una mejora continuada", dijo la economista Yelena Shulyatyeva, de la firma BNP Paribas, en una nota a sus clientes. Pero "tenemos que ver un aumento en la contratación para que se acelere el crecimiento de las plantillas laborales del ritmo actual".

Casi 4,6 millones de estadounidenses recibieron prestaciones por desempleo en la semana que concluyó el 27 de julio, unos 66.000 más que la semana anterior pero casi un 20% menos que hace un año.

El Departamento de Trabajo dijo que los despidos han sido de un promedio de 1,6 millones al mes hasta fines de junio, menos que el promedio mensual de casi 1,8 millones en 2006.

La contratación de personal no se ha recuperado tan rápidamente. La patronal contrató un promedio de 4,3 millones al mes en la primera mitad de este año, mucho menos que el promedio mensual de 2006, de 5,3 millones. En consecuencia, el crecimiento del mercado laboral es inferior a la tónica normal.

Las empresas agregaron en lo que va de año un promedio de 192.000 empleos mensuales y la tasa de desempleo ha bajado al 7,4%, la menor cifra en cuatro años y medio. Sin embargo, sigue siendo muy superior al 5%-6% relacionado con una economía normal.

Una economía débil dio a las empresas pocos motivos para contratar personal incluso si han dejado de recortar empleos. La economía creció a un ritmo anual del 1,4% en la primera mitad del año, afectada por el aumento de los impuestos, las reducciones de gastos federales y la debilidad económica global.

Muchos economistas creen que el crecimiento cobrará ímpetu en el segundo semestre del año a un ritmo anual del 2,5%.