Bolivia proyecta extender cultivo de quinua

El gobierno de Bolivia impulsará el cultivo intensivo de quinua, un cereal andino de gran demanda en mercados de comida orgánica, y se propone ampliar de 135.000 a un millón de hectáreas en los próximos años para sacar de la pobreza a una de las regiones más pobres de este país andino, informó el lunes un alto funcionario.

"Es posible el cultivo intensivo de quinua sin dañar el medio ambiente. Tenemos ocho millones de hectáreas de tierras y apenas estamos en 135.000. Nuestra apuesta es llegar a un millón de hectáreas hasta antes del 2025", dijo el viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez a la AP.

Según Vásquez, los cuestionamientos al cultivo intensivo del pequeño cereal en el altiplano boliviano, "no son reales, son interesadas" y buscan desacreditar para expandirlo en otros países.

Bolivia es el primer productor mundial de quinua, que según la FAO es el único alimento de origen vegetal que tiene todos los aminoácidos esenciales y vitaminas. Se cultiva en el altiplano sur, una tierra semiárida, de suelo pobre y elevada salinidad.

El rápido crecimiento de cultivos alentado por el mercado, llevó a muchos productores a dejar de lado prácticas agrícolas milenarias como la rotación de cultivos para descansar la tierra y la sociedad con las llamas y alpacas, camélidos que proporcionan abono natural, según expertos.

"La quinua es una gran oportunidad si se maneja bien. Es quizá el único cultivo que por la fuerza del mercado está cambiando la vida de la gente. La juventud del altiplano sur ahora puede ir a la escuela, educarse y diversificar su alimentación", dijo a la AP, Edouard Rollet presidente de AlterEco en Estados Unidos.

AlterEco es una organización de comercio alternativo que vende productos de pequeños productores del mundo, entre ellos la quinua, en grandes cadenas estadounidenses. "Somos una marca de comida orgánica, pero al mismo tiempo ayudamos a desarrollar a las comunidades productoras", dijo Rollet.

"Si los socios van a producir en la pampa, no hacen descansar la tierra uno o dos años, eso puede ser un problema. Los consumidores compran un producto por sus condiciones nutritivas, pero también porque es orgánico", dijo.

Algunos ocupan las tierras destinadas al pastoreo de llamas y alpacas que proporcionan abono natural, según denuncias de las propias organizaciones.

AlterEco aconseja a sus socios productores a que críen siete camélidos por hectárea cultivada y sugiere sembrar en la pampa la tola, un pequeño arbusto resistente que protege el suelo de los fuertes vientos en el altiplano.

El viceministro Vázquez dijo que los cultivadores hacen la rotación de cultivos y alternan con la crianza de camélidos.

La ONU declaró a 2013 como Año Mundial de la Quinua. Según la organización, el cereal puede desempeñar un papel importante en la lucha contra el hambre en el mundo porque el cultivo crece desde el nivel del mar hasta los 4.000 metros de altitud con poca agua.

Más de 100.000 familias dependen del cultivo en Bolivia, cuyo precio pasó de 900 a 4.000 dólares por tonelada en los últimos seis años.