Venezuela: expolicía suspenderá huelga de hambre

Un exjefe policial detenido, cuyo caso se ha convertido en una de las banderas de la oposición venezolana, anunció el sábado que al día siguiente suspenderá una huelga de hambre que inició el 27 de mayo para presionar por su liberación debido a las afecciones de salud que padece.

"Suspenderé la huelga de hambre mañana 01 Junio. Dejaré que los venezolanos honestos continúen por la lucha de mi libertad. Gracias a todos", dijo el excomisario Iván Simonovis, de 53 años, detenido en una cárcel militar a las afueras de la capital, quien dejó de comer para lograr una pronta respuesta de las autoridades judiciales a su solicitud de libertad.

La esposa de Simonovis, Bony de Simonovis, envió el mensaje en la cuenta de Twitter del excomisario.

El anuncio se produjo un día después que se conoció la decisión del Tribunal Primero de Ejecución del estado central de Aragua, el cual no le concedió por cuarta ocasión la solicitud de salir de la cárcel por considerar que se encuentra en "buenas condiciones físicas".

Al respecto, el exjefe policial, citado en otro mensaje, comentó que la juez tomó su decisión con base en un informe de hace 8 meses y desestimó los últimos cuatro informes, incluidos dos de juntas médico militares.

Fue necesario "hacer una huelga de hambre para obtener una respuesta que el tribunal debió dar hace 10 meses", pero de todas formas negó la medida, agregó en otro escrito.

José Luis Tamayo, uno de sus defensores, declaró a la televisora Globovisión que Simonovis, apresado nueve años atrás, comenzó la huelga de hambre "ante la inercia de los tribunales venezolanos, del sistema de justicia en general, en brindar una respuesta".

El exjefe policial padece "unas 19 patologías", entre las que se incluyen una osteoporosis avanzada y afecciones estomacales, indicó Tamayo. Su complicado estado de salud llevó a sus familiares y abogados a pedir su liberación para tratar sus afecciones, pero hasta el momento los tribunales no han aprobado su solicitud.

Simonovis, exsecretario de seguridad de la alcaldía de Caracas, fue condenado en 2009 junto con otros dos jefes policiales a 30 años de cárcel por la "complicidad necesaria en la ejecución de homicidio calificado, consumado" en las muertes de manifestantes pro oficialistas ocurridas en medio del fallido golpe de abril de 2002.

La coalición opositora llevó el caso de Simonovis al proceso de diálogo con el gobierno para lograr su liberación, y las partes acordaron la creación de una comisión médica que evaluó al expolicía. Tamayo dijo recientemente a The Associated Press en entrevista telefónica que luego que los médicos designados por el gobierno y la oposición revisaron al reo no se dio ningún avance.

La llamada Mesa de la Unidad Democrática decidió el 12 de mayo suspender los diálogos con el Ejecutivo a la espera de que las autoridades den respuesta a sus exigencias.

La oposición ha supeditado el reinicio de los diálogos a una serie de condiciones, las cuales incluyen la aprobación de una ley de amnistía para liberar a los presos políticos, el desarme de los grupos paramilitares pro oficialistas y la excarcelación de Simonovis y de los estudiantes detenidos por manifestarse en los últimos meses.