Hillary Clinton defiende decisiones en Libia

En un nuevo libro, Hillary Rodham Clinton justifica cómo manejó la situación tras el ataque terrorista de 2012 en Bengasi, Libia, y en él dice que no será "parte de una contienda política sobre las espaldas de estadounidenses muertos".

La exsecretaria de Estado dedica un capítulo de su próximo libro "Hard Choices" (Opciones difíciles) al ataque de Bengasi, en respuesta a los republicanos que acusaron al gobierno de Barack Obama de obstaculizar investigaciones legislativas y de engañar al público sobre la naturaleza del atentado semanas antes de las elecciones presidenciales.

En el ataque del 11 de septiembre del 2012 murieron cuatro estadounidenses, entre ellos el embajador Chris Stevens.

"Los que explotan esta tragedia una y otra vez como herramienta política minimizan el sacrificio de aquellos que sirvieron a nuestro país", dice Clinton en el capítulo, que fue obtenida por el sitio en internet Político.

El vocero de Clinton, Nick Merrill, dijo que "hasta que el libro salga al público, no hay nada que decir. Y una vez que aparezca, hablará por sí mismo".

Clinton se responsabiliza por la pérdida de vidas en el ataque pero afirma que ha habido "una lamentable cantidad de distorsiones informativas, especulaciones y engaños flagrantes" por parte de algunos políticos y medios.

"No seré parte de una contienda política sobre las espaldas de estadounidenses muertos. Eso está mal y es indigno de nuestra gran nación", afirma la autora. "Quienes insisten en politizar la tragedia tendrán que hacerlo por cuenta propia".

La versión de Clinton sobre el ataque es una de las secciones más anticipadas de su libro, que saldrá al público el 10 de junio y describirá sus cuatro años en el Departamento de Estado.

La exprimera dama y senadora por Nueva York es la candidata presidencial potencialmente favorita si decide postularse nuevamente, y los republicanos han criticado su reacción ante el ataque de Bengasi.

El presidente Obama y los demócratas han acusado a los republicanos de politizar una tragedia nacional, y los aliados del presidente sostienen que no hay nuevas informaciones después de haberse ventilado una decena de audiencias públicas y difundido 25.000 páginas de documentos.