Protesta por asesinato de hermanas en India

Dos hermanas adolescentes fueron violadas y asesinadas en una villa rural de la India por atacantes que colgaron sus cadáveres de un árbol de mango, lugar que fue escenario de una protesta silenciosa de vecinos enojados por la presunta falta de acción de la policía en el caso. Dos de los cuatro hombres arrestados hasta ahora son policías.

Aldeanos encontraron los cuerpos sin vida de las muchachas colgados del árbol el miércoles por la mañana, horas después de desaparecer de campos cerca de su casa en la villa de Katra, en el estado de Uttar Pradesh, dijo el superintendente policial Atul Saxena. Las menores, de 14 y 15 años, habían salido de su casa porque carece baño.

Cientos de aldeanos enojados permanecieron todo el miércoles junto al árbol, protestando en silencio contra la respuesta de la policía. Imágenes de la televisión india mostraban a los aldeanos sentados debajo los cadáveres de las niñas mientras el viento los mecía, lo que impidió 1ue las autoridades los bajaran hasta que fueran arrestados los sospechosos.

La policía arrestó a dos de sus agentes y a otros dos hombres de la villa el miércoles por la tarde y estaban buscando a tres sospechosos más.

Las autopsias confirmaron que las muchachas fueron violadas y estranguladas antes de ser colgadas, señaló Saxena.

Los vecinos acusaron al jefe de la estación local de policía de no atender el martes por la noche el reporte de desaparición de las niñas, que hizo su padre. El jefe de la estación de policía de Katra, ubicada 300 kilómetros (180 millas) al suroeste de Lucknow, capital del estado, fue suspendido.

La familia pertenece a la comunidad Dalit, también llamada "intocables" y considerada el escalón más bajo del antiguo sistema de castas de la India.

Los registros muestran que en la India, un país de 1.200 millones de habitantes, hay una violación cada 22 minutos. Activistas dicen que la cifra es baja debido a la fuerte cultura de tolerancia a la violencia sexual que hace que muchos casos no sean reportados. Con frecuencia las mujeres son presionadas por la familia o la policía a que no denuncien la agresión sexual y las que lo reportan son a menudo víctimas de ridiculización pública o estigma social.

La India fortaleció el año pasado sus leyes contra la violación sexual, convirtiendo la violación en grupo en un delito castigado con pena de muerte, incluso si la víctima sobrevive. El cambio ocurrió después que una pandilla violó y mató a una mujer de 23 años a bordo de un autobús en Nueva Delhi, lo que detonó protestas en todo el país y repudio internacional.