Acusan a California de irregularidades en escuelas

Escolares mayormente de bajos recursos económicos y de minorías étnicas en California pierden hasta meses de instrucción al año, a veces sólo sentados en la cafetería en espera de que los asignen a clases permanentes, alegan organizaciones defensoras de derechos civiles en una demanda colectiva presentada el jueves contra las autoridades educativas del estado.

La querella presentada en una corte de Alameda, en el norte de California, acusa al estado de permitir y no poner coto a un patrón de prácticas que socavan el tiempo de instrucción de estudiantes en escuelas públicas, mayormente enviándolos a casa temprano por falta de maestros o clases y haciéndoles realizar tareas administrativas como hacer copias.

"El estado no ha establecido un sistema que solucione e identifique la insuficiente y dispar distribución de tiempo de aprendizaje en su sistema escolar", de acuerdo con la demanda presentada por la Fundación de la Unión Americana para los Derechos Civiles del Sur de California y Public Counsel.

"La inacción del estado es contrario a su responsabilidad como último garante de los derechos educativos fundamentales de los menores", agrega la demanda.

El superintendente estatal de Instrucción Pública Tom Torlakson y el presidente de la Junta Estatal de Educación Michael Kirst dijeron en un comunicado conjunto que el Departamento de Educación ni la junta educativa habían revisado la demanda.

"El sistema educativo de California está en medio de un esfuerzo histórico para dar el poder de decisión a los distritos escolares locales, animándoles a encontrar la mejor manera de satisfacer las necesidades de sus estudiantes", dijeron Torlakson y Kirst.

La demanda fue a nombre de estudiantes de siete escuelas de primaria, intermedia y preparatoria del sur y norte de California, como la preparatoria John C. Fremont en Los Angeles, donde el 91% del estudiantado es hispano y el 9% es afroestadounidense. El plantel, donde cerca del 46% de todos los estudiantes están aprendiendo inglés y el 76% es de bajos recursos, también tiene un historial crónico de bajo rendimiento.

Estudiantes de Fremont perdieron tiempo de aprendizaje debido a una serie de problemas, como falta de docentes y transición de directores y subdirectores. En parte debido a estos cambios administrativos, el calendario maestro no estuvo a tiempo en el año 2012-2013 y algunos estudiantes que llegaron el primer día de clases se dieron con la sorpresa de que ya no estaban matriculados, de acuerdo con la demanda.

"A otros (estudiantes) se les dio horarios en blanco. Algunos se sentaron en el auditorio, durante semanas, en espera de que les asignen a sus clases", agrega la querella.

Al recibir menos tiempo de instrucción, estos estudiantes quedan en desventaja, se desaniman y pierden las esperanzas o dejan la escuela, dijo Mark Rosenbaum, jefe legal de la ACLU en el sur de California. Igualmente, muchos de los que se gradúan no llegan preparados a las universidades y tienen que tomar cursos de adaptación.

Dado que estas irregularidades ocurren mayormente en zonas pobres, donde viven inmigrantes y minorías étnicas, Rosenbaum dice que "la zona postal de uno determina las oportunidades educativas de un estudiante".

"Han pasado 60 años desde Brown Vs. Junta de Educación y todavía tenemos estas diferencias", lamentó Rosenbaum en referencia al histórico fallo de la Corte Suprema que en 1954 determinó la inconstitucionalidad de la segregación en escuelas públicas.

La querella también fue presentada por Gary Blasi, profesor emérito de la facultad de leyes de la Universidad de California, y contó con el apoyo gratuito de los bufetes Carlton Fields Jorden Burt y Arnold & Porter LLP.

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E.J. Támara está en Twitter como https://www.twitter.com/EJTamara