Argentina: acuerdo con Club de París no condiciona

La presidenta Cristina Fernández afirmó el jueves que contra todos los pronósticos Argentina llegó a un acuerdo con el Club de París para cancelar una deuda de 9.700 millones de dólares en cinco años y resaltó como un hecho inédito la no intervención del Fondo Monetario Internacional en las negociaciones, lo cual según ella le asegura al país sudamericano mantener su autonomía en política económica.

"Hemos finalmente terminado esta negociación y ya empezamos a pagar una parte en julio, lo que nos revela como un país que cuando nos dejan crecer está en condiciones de honrar sus compromisos y hacerse cargo de sus deudas", dijo la mandataria en un mensaje emitido por cadena nacional.

La deuda con el Club de París data de 2002, cuando Argentina declaró la mayor cesación de pagos en la historia financiera mundial por 100.000 millones de dólares. El acuerdo anunciado el jueves contribuye a mejorar la imagen dañada del país en los mercados financieros y podría abrir el flujo de inversión extranjera justo en momentos en que el modelo económico está dando señales de agotamiento

Según el Ministerio de Economía, el acuerdo con este grupo integrado por varios países europeos, Estados Unidos, Canadá, Japón, Israel, Rusia y Australia, reconoce una deuda de 9.700 millones de dólares al 30 de abril de 2014. Asimismo establece un esquema de cancelación de la totalidad de lo adeudado en cinco años con un pago inicial en concepto de capital de 650 millones de dólares en julio de este año y de 500 millones de dólares en mayo de 2015, más intereses. El siguiente pago se realizará en mayo de 2016.

Fernández destacó que "pudimos llegar a un acuerdo sin que interviniera el FMI...es la primera vez en la historia del club que un país de nuestra condiciones negocia sin la intervención del FMI y sin resignar la autonomía para decidir sus políticas económicas y sociales".

El último obstáculo que debe salvar Argentina para terminar de regularizar su situación financiera internacional es el litigio que mantiene en la justicia de Estados Unidos con los llamados "fondos buitres" que no aceptaron los planes de quita de capital propuestos por el país tras el default hace una década.

La presidenta les dedicó un párrafo en su mensaje: "No somos, como dicen los buitres, 'deudores seriales', ellos son depredadores seriales no sólo de nuestra economía sino de muchas otras en el mundo".

Más temprano, Fernández recurrió a la red social twitter para explicar que "el financiamiento que obtendremos para nuestro país no será como ya ha ocurrido en otras décadas, para el gran casino financiero" sino que "irán dirigidos a financiamiento para infraestructura, para desarrollo, para tecnología y para el futuro de todos los argentinos".

El ministro de Economía, Axel Kicillof, quien participó en las negociaciones en París, advirtió en una entrevista radial que el acuerdo no implica "ningún tipo de condicionamiento" para la política económica del gobierno.

"Cuando un país está en dificultades pasa por la ventanilla del Fondo, pasa por el Club de París y se va de ahí con ciertas cadenas porque después tiene dictados sobre qué políticas tomar y cómo manejar su economía...nada de eso ocurrió aquí", agregó.

La mayoría de los líderes opositores felicitaron el acuerdo, mientras los mercados reaccionaron favorablemente. La bolsa de comercio de Buenos Aires subió un 1,95 y la cotización del dólar tanto en el mercado oficial y marginal se mantuvo estable.

Para el analista Daniel Kerner, de la consultora Euroasia Group, el acuerdo representa "una gran victoria para el gobierno y especialmente del ministro de Economía Kicillof. La decisión confirma el fuerte compromiso de gobierno de estrechar lazos con los inversores extranjeros...para estabilizar la economía y especialmente evitar ajustes domésticos más serios".

"El gobierno mira a los inversores como una nueva fuente de financiamiento que puede ayudar a frenar el declive de las reservas del Banco Central, estabilizar el mercado cambiario y proveer recursos en un contexto en el cual el gobierno está seriamente preocupado por la contracción de la economía y el alza de los precios", agregó el experto.

El Ministerio de Economía indicó como otros puntos centrales del convenio que "el monto acordado para los intereses asciende a 3% para los saldos de capital durante los primeros cinco años" y que si durante el plazo para cancelar la deuda "las inversiones adicionales fueran insuficientes, la república puede posponer los vencimientos hasta dos años más totalizando siete años, con lo que podría incrementarse el costo financiero en alrededor de un 1% adicional".