Serena Williams busca reponerse de su derrota

La última vez que Serena Williams perdió temprano en un Abierto de Francia se desquitó ganando los dos torneos siguientes de Grand Slam y cuatro de los seis siguientes.

¿Qué puede esperarse entonces de Williams ahora que fue eliminada en la segunda rueda en Roland Garros?

"Me voy a casa a ponerme a trabajar cinco veces más fuertemente", afirmó, "para asegurarme de no volver a perder nunca más".

Exageraciones aparte, no hay dudas de que habrá que ver cómo canaliza esa férrea voluntad en Wimbledon el mes próximo.

Williams, primera cabeza de serie en París y campeona el año pasado, sufrió el miércoles por el marcador más abultado de sus 288 partidos en torneos de Grand Slam al caer por 6-2, 6-2 ante Garbine Muguruza, una venezolana nacionalizada española de 20 años de edad.

Es apenas la tercera vez que Williams, de 32 años, pierde en un torneo grande antes de la tercera rueda. Cayó ante su hermana mayor Venus en la segunda rueda del Abierto de Australia de 1998 y ante Virginie Razzano en la primera rueda del Abierto de Francia hace dos años. Inmediatamente después de ese contratiempo, Williams empezó a trabajar con el entrenador francés Patrick Mouratoglou, en una relación que dio frutos inmediatamente.

Durante el resto de esa temporada ganó Wimbledon, el Abierto de Estados Unidos y dos medallas de oro en las olimpíadas de Londres. Después, en 2013, Williams acumuló una foja de 78-4 con once títulos, incluso los de Francia y Estados Unidos.

"Ella es decididamente el tipo de persona que, cuando le sucede algo malo, siempre es capaz de reaccionar. Es algo que lleva en sí", comentó Mouratoglou. "Cuando pierde feo o está deprimida... es también una Fuente de motivación para volver más fuerte. Por eso no tengo dudas de que me dirá muy pronto que quiere prepararse para volver a trabajar y ganar".

Mouratoglou no cree que Williams se inscribirá en un torneo sobre césped como preparación para Wimbledon --casi nunca lo hace_, pero él ya tiene una lista de elementos en qué concentrarse que anotó durante la derrota de su asesorada.

"Obviamente estoy superdecepcionada", admitió la tenista estadounidense. "Trabajé duro, pero quizás puedo hacerlo mejor. Sé que puedo trabajar más duro. Sé que puedo jugar mucho mejor que hoy".