Condenan a 55 en región conflictiva de China

Ante 7.000 personas que llenaron un estadio, un tribunal chino impuso veredictos condenatorios a 55 individuos acusados de terrorismo, separatismo y asesinato, en un intento de Beijing para mostrar que está decidido a combatir la agitación en una conflictiva región del noroeste de China.

El acto público constituyó una exhibición de fuerza del gobierno central en la región de Xinjiang después de que 43 personas perdieran la vida la semana pasada en un ataque contra un mercado de verduras en Urumqi, la capital de la región.

La lectura de las sentencias en una gran concentración tiene como propósito humillar a los acusados y alimentar la sed pública de venganza; esta práctica fue común en tiempos anteriores en China y hasta años recientes se había restringido principalmente a Xinjiang y la conflictiva región vecina del Tíbet.

El proceder parece indicar un tipo de justicia paralela aplicada contra detractores del gobierno y otros individuos de grupos étnicos minoritarios acusados de crímenes, y adquiere relevancia después de que Beijing anunciara la semana pasada que emprendería una operación especial de seguridad que duraría un año en Xinjiang centrada en presuntos terroristas, grupos religiosos extremistas, fabricantes ilegales de armas y campamentos de adiestramiento terrorista.

Las imágenes difundidas el jueves por la televisión local Yili mostraban a los acusados con chalecos naranjas que utilizan los prisioneros en las cárceles chinas mientras estaban de pie en una decena de camiones, que hacían dos filas, sobre el pasto y la pista de carreras del estadio.

Los acusados fueron obligados a mantener agachada la cabeza ante los policías en los camiones mientras un funcionario leía los veredictos, de acuerdo con las imágenes difundidas en el portal de videos Sina Internet.

Funcionarios estaban sentados en filas en las gradas con tarjetas con sus nombres frente a ellos. Otros en las gradas eran policías, soldados con armas y muchos civiles locales; algunas mujeres iban arregladas para la ocasión.

La pena de muerte se impuso cuando menos a una de las personas declaradas culpables durante el acto efectuado el martes en Yili, en el norte de Xinjiang, cerca de la frontera con Kazajistán, según la agencia noticiosa Xinhua.

Xinhua proporcionó pocos detalles sobre los casos, pero todos los acusados cuyos nombres fueron dados a conocer al parecer eran uigures, miembros del grupo minoritario musulmán más numeroso en la región.

El martes, las autoridades dijeron que la policía en el suroeste de Xinjiang frustro un atentado con bomba y arrestó a cinco personas. El gobierno dijo que más de 200 personas fueron detenidas este mes en Xinjiang en tanto que se desmanteló a 23 grupos extremistas, aunque no facilitó mayores detalles sobre éstos últimos.