Expertos de BM revisarán cuestionado censo chileno

Expertos del Banco Mundial llegarán a Chile el lunes para revisar el censo 2012, cuestionado por no contabilizar al 9,3% de la población chilena, cuyo número exacto se desconoce, informó el miércoles el ministro de Economía, Félix de Vicente.

También asesorará al gobierno un grupo de especialistas de la Oficina de Estadísticas de la Unión Europea.

"Tenemos contactos de personas recomendadas por Eurostat y viene una misión del Banco Mundial... y en conjunto con ellos evaluaremos la opción de darle valor al censo realizado y a estos 15.700.000 chilenos censados", dijo De Vicente.

Una comisión de expertos chilenos recomendó la semana recién pasada realizar un nuevo censo en 2015 tras estimar que se encuestó a un 9,3% menos de la población que debió entrevistarse y señaló que las cifras que arrojó el estudio no deben usarse para definir políticas públicas.

Los errores del estudio le costaron el puesto a Francisco Labbé, director del Instituto Nacional de Estadísticas, encargado de realizar las entrevistas con la ayuda de miles de personas contratadas para hacer el censo, que se prolongó por tres meses. En el pasado se hacía durante un solo día, que era declarado feriado para encontrar a las personas en sus casas.

"En la práctica no se puede contar a todas las personas que viven en un país. Siempre tienen que tener métodos que los hagan confiables estadísticamente. Queremos ver con los expertos si el censo es confiable estadísticamente", dijo De Vicente.

Tras conocerse los errores del censo, revelados por CiperChile, un centro de investigación chileno, el presidente Sebastián Piñera pidió perdón por lo sucedido.

Labbé se defendió diciendo que siempre hay personas que no son encontradas en sus viviendas y que se hace un estimado, pero luego se supo que en los cálculos se incluyeron a supuestos residentes de casas deshabitadas.

Además, la comisión de expertos locales dijo que la cifra de no censados puede elevarse hasta el 20% en algunas comunas del país.

Los especialistas señalaron que la responsabilidad del fracaso del censo no solo recae en el gobierno de Piñera, sino también en el de su antecesora, Michelle Bachelet, porque trabajos de preparación previos debieron realizarse bajo su mandato (2006-2010).