De Klerk: Israel debe lograr la paz con palestinos

El último presidente del régimen blanco en Sudáfrica insinuó que Israel corre el riesgo de caer en el apartheid si no logra un acuerdo de paz con los palestinos.

Los comentarios de F. W. de Klerk se hacen eco de advertencias de funcionarios palestinos, estadounidenses e israelíes partidarios de la paz. Pero sus palabras conllevan un significado especial dado su papel en la dolorosa historia de las relaciones interraciales en Sudáfrica.

De Klerk fue el último presidente del régimen del apartheid y junto con el fallecido Nelson Mandela puso fin a décadas de discriminación racial sistemática contra los negros. Ambos recibieron el Premio Nobel de la Paz en 1993.

Las comparaciones con el gobierno racista de Sudáfrica han aumentado en los discursos públicos sobre Israel y el trato que da a los palestinos. En abril, el secretario de Estado norteamericano John Kerry --que medió las negociaciones entre Israel y los palestinos-- desató un alboroto cuando hizo una advertencia similar.

En una entrevista difundida el martes en el canal 2 de la televisión israelí, de Klerk dijo que decir que en Israel hay un apartheid es "injusto". Pero añadió que si no se establece un estado palestino Israel podría tener que hacer frente a las consecuencias de ser un estado para ambos pueblos.

"La prueba será: todos los que viven en un estado unitario así ¿tendrán derechos políticos plenos?", se preguntó de Klerk. "¿Gozarán todos plenamente de sus derechos humanos? Si la respuesta es sí, entonces no es un estado que practique el apartheid".

"Llegará en Israel un punto de inflexión en el que, si los principales obstáculos que existan en el momento para hallar una solución de dos estados no se eliminan, la solución de dos estados será imposible", sentenció.

De Klerk está en Israel para recibir un doctorado honorario de la Universidad de Haifa.

Los israelíes que respaldan la creación de un estado palestino dicen que ceder el control de los territorios palestinos y sus habitantes es la única forma de asegurar el futuro de Israel como una democracia con una mayoría judía.

Luego del colapso de la ronda más reciente de conversaciones de paz, crecen los temores de que ambas partes pudieran estar encaminadas a forma un estado "binacional". Los palestinos quieren Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén oriental --territorios capturados por Israel en la Guerra de los Seis Días de 1967-- para formar un estado independiente.

Israel es una democracia cuya minoría árabe cuenta con derechos de ciudadanía. Los árabes israelíes suelen quejarse de ser discriminados, pero han alcanzado puestos elevados en el gobierno, el poder judicial, el servicio exterior y otros campos, incluidas las fuerzas armadas.

Pero es la situación en Cisjordania la que genera comparaciones con el apartheid. En el territorio habitan dos poblaciones: una mayoría palestina de unos 2,4 millones de personas y una minoría de colonos judíos que suman 350.000, ambas sujetas a dos sistemas legales y políticos muy distintos.

Por ejemplo, los colonos israelíes en Cisjordania pueden votar en las elecciones de Israel, mientras que los palestinos no.

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El reportero de la AP Mohammed Daraghmeh contribuyó con este despacho desde Ramalá, Cisjordania.