El Sisi con bastante ventaja en las encuestas

El exjefe militar egipcio parecía dirigirse a una victoria abrumadora sobre su único adversario, según resultados parciales de la elección presidencial anunciados a última hora del miércoles, después que la votación fue extendida a un tercer día en un intento por evitar una vergüenza por la baja participación.

La oficina de campaña del retirado mariscal de campo Abdul Fatá El Sisi dijo que obtuvo 4,2 millones de votos después de contabilizarse 2.000 casillas electorales, con el político de izquierda Hamdeen Sabahi en segundo lugar y 133.548 votos.

La victoria de El Sisi nunca estuvo en duda, pero el oficial de infantería de 59 años esperaba una participación fuerte le otorgara legitimidad tras derrocar en julio del año pasado al primer presidente elegido libremente en Egipto, el islamista Mohamed Morsi.

Sin embargo, la oficina de campaña de El Sisi dijo que la participación a nivel nacional fue de aproximadamente 44% incluso después que la votación se extendió al miércoles, muy por debajo del casi 52% con el que ganó Morsi.

En su última entrevista de campaña para la televisión realizada la semana pasada, El Sisi puso su meta incluso más alta, diciendo que quería que más de 45 millones de votantes acudieran a las urnas, una participación de más de 80%, para "demostrar al mundo" la magnitud de su respaldo popular.

Partidarios de El Sisi comenzaron a celebrar en El Cairo y cientos se reunieron en la Plaza Tahrir, donde nació la insurrección de 2011 que derrocó al autócrata Hosni Mubarak. Hubo multitudes más pequeñas en otros dos distritos de la capital del país.

Críticos sostienen que la baja asistencia las urnas refleja el profundo malestar con El Sisi, no sólo entre grupos islamistas sino entre sectores más amplios de la población que consideran que no es la solución a los problemas de Egipto y temen que vuelva la situación de la época de Mubarak. Otro factor, señalan, es la apatía de los partidarios de El Sisi, quienes dan por sentada su victoria.

La falta de entusiasmo es causa de bochorno porque el gobierno y los medios adulan sin cesar a El Sisi desde hace 10 meses, presentándolo como un guerrero contra el terrorismo y el único capaz de enfrentar el estado lamentable de la economía, el desempleo, la inflación y la inestabilidad.

Partidarios de El Sisi en los medios de prensa egipcios han estado en pánico en los dos últimos días. Conductores de programas políticos y locutores de noticias instaron a la gente a votar, advirtiendo que de no hacerlo la Hermandad Musulmana se sentirá alentada a fortalecer su reto al nuevo gobierno.

El conocido periodista de TV Amr Adeeb dijo con furia que al no votar daría lo mismo que los egipcios "fueran a la prisión y pusieran a Mohamed Morsi otra vez en el poder. Que le dijeran: 'Su excelencia, presidente Mohamed Morsi, por favor salga y gobiérnenos'''.

Democracia Internacional, con sede en Estados Unidos, grupo que ha estado observando la votación, dijo que la extensión "suscita más interrogantes sobre la independencia de la Comisión Electoral, la imparcialidad del gobierno y la integridad del proceso electoral de Egipto".