Vaticano suspende a cura pederasta mexicano

El Vaticano decidió suspender de sus licencias ministeriales y dar de baja en la Iglesia Católica al sacerdote mexicano Eduardo Córdova por estar probado que abusó sexualmente de un menor, informó el abogado eclesial que investigó el tema.

Sin embargo, organizaciones de víctimas aseguran que los delitos de este religioso, cuyo paradero es desconocido, van mucho más allá y preparan una denuncia penal con los 17 casos que tienen más documentados que no solo será contra Córdova, sino también contra la arquidiócesis correspondiente a la que consideran encubridora del pederasta.

Armando Martínez Gómez, presidente del Colegio de Abogados Católicos de México, informó el martes a AP de la decisión de la Santa Sede, que aunque tuvo lugar en abril no se había hecho pública hasta ahora. Martínez fue encargado de investigar las denuncias por parte del arzobispado de San Luis Potosí, arquidiócesis del centro de México, en la que se desempeñaba el sacerdote.

Martínez dijo que el año pasado unos padres denunciaron que el sacerdote abusó sexualmente de su hijo en 2012, cuando tenía 16 años. No quiso dar detalles pero agregó que tras la denuncia, "se hicieron las entrevistas a los testigos, se integró toda la investigación y se envió a Roma para que allí la evaluaran".

Ese proceso duró casi un año, hasta enero de 2014 cuando, según Martínez, se envió el expediente al Vaticano. "La suspensión llegó en abril y desde entonces se ha intentado localizar al padre Córdova para notificarle la decisión pero no se ha presentado y no sabemos dónde está".

No obstante, aseguró que aunque no se le haya localizado, la medida es efectiva y ya fue aplicada, y solo puede ser revocada por el papa. Indicó que el jueves se remitió la información a la fiscalía estatal para que ellos hagan la investigación penal correspondiente si los afectados ratifican la denuncia.

Martínez reconoció que en 1998 ya hubo una denuncia en el seno de la Iglesia contra el mismo sacerdote " al parecer por motivos similares", pero en aquella ocasión no se consiguió probar nada.

Sin embargo, Córdova es culpable de más hechos de esa naturaleza, dijo a AP el exsacerdote Alberto Athié, que lidera una Iniciativa Ciudadana en apoyo a las víctimas de pederastia de la Iglesia Católica en México.

"Córdova lleva 30 años abusando de niños y jóvenes, en todas las instituciones en las que ha trabajado en San Luis Potosí y calculamos que puede haber un centenar de víctimas porque yo, en solo dos días, me entrevisté con más de 20", informó.

Entre ellos hay niños de cuando Córdova era párroco en la colonia El Paseo y también de cinco seminaristas que ya son sacerdotes de cuando el cura trabajó en el seminario, añadió Athié.

Por ese motivo, un equipo de 10 abogados prepara una denuncia penal con 17 casos, que son los mejor documentados, y que implican delitos que no han prescrito ya que otros tuvieron lugar hace más de 25 años y es más complicado perseguirlos legalmente, informó a AP Martín Faz, portavoz de la Iniciativa Ciudadana antes mencionada.

Faz explicó que los casos incluidos en la demanda corresponden a la época en la que Córdova era párroco en El Paseo, cargo que dejó en 2005.

"Elegía a niños de entre 13 y 16 años, se ganaba su confianza durante la confesión o con trabajo pastoral y luego cuando acudían a él les decía que les veía tensos y les daba un masaje o incluso les narcotizaba para luego abusar de ellos", explicó.

Algunos de estos casos tuvieron lugar en la capital mexicana a donde Córdova se trasladaba con frecuencia con niños de su zona para que le ayudaran.

Según Faz, nadie se atrevió a denunciar hasta ahora por vergüenza y por temor porque el religioso era "muy poderoso, llegó a ser representante legal de la arquidiócesis, quien casaba a las elites de San Luis Potosí y el interlocutor con el gobierno".

Ante esta situación, Athié considera que el hecho de que la arquidiócesis haga público ahora la salida de la Iglesia de Córdova y la limite a un solo caso es "toda una manipulación" para minimizar el problema.