China pide a EEUU parar espionaje "sin escrúpulos"

China pidió el martes que Estados Unidos ponga fin a lo que calificó como un ciberespionaje "sin escrúpulos", alegando que una investigación que realizó durante meses sobre el "lado feo" del espionaje norteamericano le hizo llegar a la conclusión de que China es un objetivo importante de esos esfuerzos.

La queja, realizada en forma de un informe de una agencia gubernamental, fue revelada una semana después de que fiscales estadounidenses presentaron cargos contra cinco funcionarios chinos, acusados de robar por internet información comercial de compañías estadounidenses.

El informe del Centro de Investigación de Internet y Medios de China, citado el martes por la agencia oficial de noticias Xinhua, mencionó información filtrada a los medios por el excontratista de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA por sus siglas en inglés) Edward Snowden. Precisó que una investigación posterior realizada por las autoridades chinas "confirmó la existencia de actividades de espionaje contra China".

"Como superpotencia, Estados Unidos se aprovecha de su hegemonía política, económica, militar y tecnológica para vigilar sin escrúpulos a otros países, incluyendo a sus aliados", agregó el informe fechado el lunes.

"Las actividades de espionaje de Estados Unidos han superado el límite racional del combate el terrorismo y han mostrado la cara fea de una búsqueda de sus intereses propios, en desprecio completo de la integridad moral", agregó.

Dijo que esas operaciones han "quebrantado en forma flagrante las leyes internacionales, han infringido gravemente los derechos humanos y han amenazado la ciberseguridad global. Deben ser rechazadas y condenadas por el mundo entero".

El Centro de Investigación de Internet y Medios es supervisado por la Oficina de Información del Consejo de Estado, la oficina de prensa del gabinete.

Los fiscales federales de Estados Unidos acusaron a cinco funcionarios militares chinos de introducirse a los sistemas informáticos de empresas importantes de tecnología nuclear y solar, entre otras, para robar información confidencial, secretos comerciales delicados y comunicaciones internas para obtener ventaja competitiva.

China ha rechazado con vehemencia las acusaciones. El vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Hong Lei dijo que ni su gobierno ni sus fuerzas armadas han participado en actividad alguna relacionada con el robo cibernético de secretos comerciales y que China misma ha sido víctima del espionaje de Estados Unidos.