Perú: Británica e irlandesa permanecen detenidas

Una joven británica y otra irlandesa arrestadas con 11 kilos de cocaína en el aeropuerto de Lima están en una celda en la sede de la Policía Antidrogas mientras esperan a declarar ante las autoridades policiales y judiciales.

Hasta ahora la falta de un intérprete ha impedido que la irlandesa Michaella McCollum Connolly, de 20 años, y la británica, Melissa Reid, de 19, declaren. Se prevé que ello suceda en los próximos dos días, dijo el miércoles a medios de comunicación extranjeros el oficial encargado del caso, quien pidió no ser identificado.

Mientras tanto, indicó, permanecen recluidas en el "centro de meditación" de la sede de la Dirección de la Policía Antidrogas (DIRANDRO), un espacio de celdas donde están detenidos también otros 11 extranjeros arrestados con drogas cuando trataban de salir del país.

El oficial afirmó que las europeas están tranquilas y que "acá se les atiende mejor que a nosotros".

Señaló que sólo han sido entrevistadas hasta el momento por personal de la embajada británica en Lima, que, dijo, les está prestando asistencia consular.

Las jóvenes fueron capturadas el 6 de agosto cuando se aprestaban a abordar un vuelo con destino a Madrid. Su nerviosismo alertó a los agentes antidrogas, quienes encontraron entre sus pertenencias 11 kilos de cocaína escondida en bolsas de alimentos.

La fuente dijo que la DIRANDRO viene trabajando en conjunto con la policía de España y de Reino Unido para esclarecer cómo es que McCollum y Reid fueron captadas para transportar droga.

El proceso de investigación tomará 15 días desde su detención y luego la fiscalía encausará a las europeas, momento en el que serán trasladadas al centro de detención del Poder Judicial y luego al penal de mujeres de Santa Mónica, que alberga gran número de jóvenes mujeres extranjeras acusadas de tráfico ilícito de drogas.

En Perú, el segundo productor mundial de coca, materia prima de la cocaína, es muy frecuente la captura de "burriers", un término que se deriva de la unión de las palabras "burro" y "courier", y como se conoce aquí a quienes intentan sacar droga del país.

Según el Instituto Nacional de Penitenciario (INPE), en las cárceles peruanas hay 1.648 extranjeros presos por tráfico ilícito de drogas, de los cuales 31 son británicos.

La pena promedio aplicada a los "burriers" en Perú es de ocho años de cárcel, pero si colaboran con la justicia se les aplica seis. En ese caso, con beneficios penitenciarios a los que pueden acogerse, cumplirían su pena en dos años, dijo la fuente.