Chile: polémica por propuesta sobre aborto

La intención de la presidenta Michelle Bachelet de despenalizar el aborto terapéutico causó una división en el oficialismo, ante el anunciado rechazo al proyecto de una de las fuerzas de la coalición de gobierno.

Bachelet pidió el miércoles, durante un tradicional mensaje de los mandatarios a la nación, el apoyo del parlamento al proyecto que despenaliza el aborto en caso de violación, cuando el feto no puede sobrevivir y cuando peligra la vida de la madre, que tiene previsto enviar al Congreso en junio.

El diputado Jorge Sabag, del oficialista Partido Demócrata Cristiano, opinó que "las causas para interrumpir el embarazo se van expandiendo y llegaremos a un aborto a la carta, como en España".

Pero su camarada Ricardo Rincón indicó que es "partidario de un proyecto de ley en los términos acotados en que lo ha dicho la presidenta Bachelet".

El llamado de Bachelet al Congreso también reavivó la resistencia de la centroderechista Renovación Nacional y de la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente.

El senador de la Unión Demócrata Juan Antonio Coloma anticipó que "no conocemos el proyecto, pero si el proyecto lo que está planteando es legitimar el aborto en Chile bajo la norma terapéutica, nosotros no vamos a aprobar esa idea de legislar".

Por su parte Carlos Larraín, presidente de Renovación Nacional, dijo que si alguno de sus legisladores vota a favor del proyecto debe ser expulsado de la fuerza.

La oposición derechista siempre ha rechazado la píldora del día después, aunque algunos de sus legisladores la ven como una alternativa al aborto. La píldora, que impide la concepción, debe ser entregada en las postas de salud a los adolescentes con el permiso de sus padres.

El diputado Javier Macaya, de la Unión Demócrata Independiente, dijo el viernes que "puesto en ese dilema ético, prefiero que la chiquilla (adolescente) tome la píldora del día después".

Chile es un país muy conservador en el que poco menos de 70% de los habitantes se declara católico. Pero en el país se registran unos 25.000 abortos que llegan a los servicios de urgencia, por lo que los expertos estiman que la cifra real de interrupciones del embarazo es superior a los 100.000 casos.

El oficialismo tiene mayoría en el Congreso para aprobar el proyecto, pero según algunos expertos de hacerlo se debería revisar la constitución, ya que en ella se establece la defensa de la vida del que está por nacer.

El aborto terapéutico existía en Chile hasta un día antes de que concluyera la dictadura militar (1973-1990), cuando se declaró ilegal.