Juez ordena entregar documentos sobre Guantánamo

Una juez federal hizo a un lado el miércoles las objeciones del Departamento de Justicia y le ordenó al gobierno entregar 34 videocintas de un prisionero en huelga de hambre en la Base Aeronaval de Guantánamo, Cuba.

La jueza de distrito Gladys Kessler también ordenó que el gobierno entregue los registros médicos del reo Abu Wa'el Dhiab correspondientes al año pasado.

Cada una de las cintas muestra al prisionero cuando lo sacan de su celda y lo alimentan a la fuerza. Los abogados de Dhiab han denunciado este trato como abusivo y dicen que el gobierno estadounidense ya ha autorizado su liberación.

Reportes noticiosos en Uruguay afirman que es uno de los pocos sirios detenidos en Guantánamo a los que se piensa enviar a ese país sudamericano. Las autoridades estadounidenses no han confirmado esos reportes.

El viernes pasado Kessler impuso una orden restrictiva temporal que ordena a las fuerzas armadas dejar de alimentar a Dhiab a la fuerza. El teniente coronel del Ejército Todd Breasseale, portavoz del Departamento de Defensa, ha dicho que sólo alimentan a los reos en contra de su voluntad para mantenerlos con vida y que eso se apega a todas las leyes vigentes.

Algunos prisioneros en Guantánamo se han declarado en huelga de hambre desde hace años para protestar por su confinamiento. Las fuerzas armadas los alimentan a la fuerza con una mezcla líquida de nutrientes a través de un tubo nasal cuando los médicos deciden que es necesario. Las autoridades ya no dan a conocer cuántos de los 154 prisioneros en la base están en huelga de hambre y cumplen los requisitos para que los alimenten a la fuerza.

Dhiab, de 42 años, está en Guantánamo desde agosto de 2002 sin que lo hayan encausado.

Según un documento judicial presentado por uno de los choferes de Dhiab, el prisionero dijo el lunes en una conversación telefónica que había reanudado la huelga de hambre y que el personal médico volvió a advertirle que sería alimentado a la fuerza de nuevo si no comía.

El abogado dijo que su cliente también le mencionó que la grabación en video captada por las fuerzas armadas sobre el proceso de alimentación forzada es incompleta y manipulada.

En total hay 136 videocintas de Dhiab. La jueza eligió las 34 cintas porque son "muy pertinentes", incluidas tanto el retiro forzoso del prisionero de su celda como la alimentación forzosa.