Pospuesta prueba final para estadio de Sao Paulo

La incertidumbre sobre los preparativos de Brasil para el Mundial se alargará un poco más, después que la FIFA y los organizadores locales pospusieron la prueba final al problemático estadio Itaquerao de Sao Paulo debido a preocupaciones de las autoridades locales.

El partido por la liga brasileña programado para el jueves 29 de mayo fue cambiado al domingo siguiente para impedir que el evento irrumpiera con la rutina operacional de la ciudad en un día laboral.

La FIFA dijo que también decidió reprogramar el partido al fin de semana para asegurarse de que pudiera atraer a más de los 50 mil espectadores que son necesarios para probar debidamente el estadio.

Menos de 40 mil personas asistieron al primer partido de prueba en el estadio Itaquerao la semana pasada, cuando los 20 mil asientos provisionales que serán colocados para el duelo inaugural del Mundial no pudieron ser utilizados. Casi 70 mil espectadores se esperan para el juego de apertura entre Brasil y Croacia.

El nuevo partido de prueba se jugará apenas 12 días antes de la inauguración.

"Es vital para nosotros que todas las instalaciones sean probadas en condiciones completas de un partido", dijo el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, en su cuenta de Twitter. "Incluyendo los asientos temporales y todas las instalaciones vinculadas".

El cambio en la fecha se produce cuando hay una huelga de choferes de autobuses en Sao Paulo que ocasionó caos para la gente que acude a sus trabajos en esta ciudad, la más grande de Sudamérica y famosa por sus congestiones de tránsito.

La FIFA indicó que fue una "solicitud de las autoridades locales" cambiar el partido al fin de semana, para "reducir el impacto en la rutina operacional de la ciudad".

El partido inaugural del Mundial también cae un jueves, pero se espera que las autoridades decreten un feriado en los días que hay encuentros durante el torneo.

La FIFA dijo que es importante tener otro partido de prueba en el Itaquerao "tomando en cuenta la atención que genera el primer partido".

Originalmente sólo se programó un partido de prueba en el Itaquerao debido a los retrasos en su construcción. La sede tenía que estar lista a fines del año pasado, pero dos accidentes en las obras, en los que murieron tres personas, provocaron grandes retrasos.

Entre los problemas que llamaron la atención de los organizadores en la prueba de la semana pasada estaban goteras en el techo y fallas en las telecomunicaciones para fanáticos y periodistas.

El segundo partido de prueba iba a ser entre el dueño del estadio, Corinthians, y el campeón brasileño Cruzeiro. Ahora será Corinthians contra Botafogo.

La Confederación Brasileña de Fútbol dijo que la FIFA pidió el cambio mencionando la "necesidad de hacer ajustes" en el Itaquerao. La confederación aceptó el pedido "debido a la importancia del asunto".

Valcke llegó el lunes a Brasil para supervisar la recta final de los preparativos. El funcionario visitará las 12 ciudades sedes para asegurarse que todo esté listo para el torneo.

Valcke indicó que fue "fabuloso ver los avances" en la Arena Pantanal en Cuiabá, pero destacó que necesitan "trabajar a toda máquina para convertir la cancha" en un estadio para el Mundial.

También elogió el martes a Curitiba, al señalar que hubo "grandes avances en las obras para entregar un estadio de categoría mundial".