Egipto: Mubarak, condenado a cárcel por corrupción

Una corte egipcia condenó el miércoles a tres años de cárcel al derrocado expresidente Hosni Mubarak, por cargos de malversación.

Mubarak, quien permanece preso en un hospital militar, también está siendo juzgado por la muerte de cientos de manifestantes durante la insurrección popular de 2011 que puso fin a su régimen de casi tres décadas.

Los dos hijos de Mubarak, su heredero político Gamal y el acaudalado empresario Alaa, fueron condenados en el mismo juicio por corrupción y sentenciados a cuatro años en prisión cada uno.

Los tres fueron hallados culpables de malversar millones de dólares en fondos estatales a lo largo del último decenio del régimen de Mubarak. Los fondos estaban destinados a la renovación y mantenimiento de los palacios presidenciales, pero la familia los usó para renovar sus residencias particulares.

Hosni Mubarak "tenía la obligación de contenerse a sí mismo y a sus hijos de robar fondos del estado..., pero en cambio se otorgó a él y a sus hijos licencia para malversarlos", dijo el juez Osama Shaheen al pronunciar la sentencia.

Los tres fueron multados con 21,1 millones de libras egipcias (2,9 millones de dólares) y se les ordenó rembolsar 125 millones de libras egipcias (17,6 millones de dólares) al tesoro.

Los Mubarak habían reembolsado unos 120 millones de libras egipcias al erario en conexión con el caso, pero el proceso continuó. Otros cuatro acusados resultaron absueltos.

Mubarak, quien cumplió 86 años este mes, asistió a la audiencia de saco y corbata. Sus hijos vestían uniformes blancos de presidiario.

Los tres están presos desde 2011, pero solo se les restará de su condena el año cumplido desde que se presentaron los cargos.

Bajo la ley egipcia, las condenas máximas por malversación varían de acuerdo con la naturaleza del delito, pero suelen ser de hasta 15 años.

Mubarak fue declarado culpable en junio de 2012 de no impedir la matanza de más de 900 manifestantes durante la insurrección de 18 días que puso fin a su régimen y fue condenado a cadena perpetua.

La condena fue anulada en enero de 2013. La fiscalía apeló y un nuevo juicio comenzó en abril de 2013. En agosto del año pasado se ordenó su libertad, pero se mantuvo su detención en un hospital militar en un suburbio al sur de El Cairo. Dado su estado de salud, probablemente cumplirá su condena en el hospital.

Sus dos hijos están siendo juzgados por cargos de soborno en otro proceso.