Crearán monumento nacional en Nuevo México

Después de una campaña de casi 10 años de ambientalistas, cazadores y funcionarios de turismo para proteger la zona montañosa Organ Mountains y Desert Peaks en el sur de Nuevo México, la Casa Blanca anunció que el presidente Barak Obama declarará esta semana monumento nacional casi 41.000 hectáreas (500.000 acres) de cordillera por encima del Desierto de Chihuahua.

Los partidarios de la medida aplaudieron el anuncio de la designación, programada para el miércoles, como un paso crucial para preservar lugares de gran interés histórico, cultural y natural, a la vez que crea nuevos empleos y genera millones de dólares anuales en nuevos ingresos por el turismo y actividades al aire libre.

Sin embargo, los oponentes temen que la designación interfiera con los derechos de pastoreo de los granjeros y resulte en el cierre de caminos que impidan el acceso de la policía, lo que facilitaría a los cárteles mexicanos de la droga abrir nuevas rutas de tráfico en la frontera.

"Los cárteles de la droga en Juárez están felices porque esto les da acceso a 41.000 hectáreas por las que podrán conducir", dijo Jack LeVick, director ejecutivo de la Asociación de Jefes de Policía de Nuevo México.

Los senadores de Nuevo México, Tom Udall y Martin Heinrich, los dos demócratas, habían propuesto la protección de la zona, que incluye zonas de caza populares y cuenta con grandes peñas, petroglifos y lava, así como lugares como Billy the Kid's Outlaw Rock, Geromino's Cave y el sendero Butterfield Stagecoach Trail. El representante republicano Steve Pearce, cuyo distrito legislativo abarca la región, ha propuesto la designación para sólo 22.300 hectáreas (55.000 acres).

El presidente dijo que hará la designación sobre la base de su autoridad a tenor con la ley, dijeron funcionarios.

Pearce calificó el plan del presidente de "equivocado" y una "apropiación de tierras" con el fin de "descarrilar cualquier intento de formar un consenso y hacer lo que la gente del lugar quiera".

Pero los grupos nacionales ambientalistas y de conservación celebraron una victoria ganada con esfuerzo.

"Yo crecí haciendo senderismo y explorando esas tierras públicas, y el estatus de monumento preserva la herencia de la zona y asegura el acceso para actividades de caza, pastoreo y recreación al aire libre", dijo Michael Casaus, director en Nuevo México de la organización The Wilderness Society, en un comunicado.