Molestia por ley de Defensa de la Cámara Baja

La Casa Blanca está escalando una disputa con el Congreso en año electoral por el gasto militar después que legisladores fueron en contra del Pentágono y mantuvieron en operación algunos barcos y aviones de guerra a pesar de tener presupuestos decrecientes.

Un día después de una amenaza de veto, el jefe de gabinete Denis McDonough se reunió el martes con los legisladores demócratas de la Cámara de Representantes y criticó la ley de autorización de gastos de defensa de 601.000 millones de dólares por cambios localistas en momentos en que el Departamento de Defensa tiene que manejar presupuestos más pequeños. El gasto proyectado en defensa ha sido reducido después de una década de guerras en Irak y Afganistán, y en medio de exigencias de legisladores que exigen menos gasto federal.

La cámara baja tenía agendado comenzar el martes tres días de debate sobre la iniciativa que mantiene en operación el avión A-10 Warthog, inyecta millones de dólares para mantener activo un portaaviones y mejora tanques, y que además rechaza la petición del Pentágono de cerrar bases militares innecesarias e incrementar gastos varios para vivienda y atención de la salud del personal y sus familias.

"Denis dijo 'si no hay ley, está bien, puedo vivir con eso''', narró el legislador demócrata John Yarmuth a reporteros cuando salía de la reunión a puertas cerradas.

El Congreso ha aprobado la iniciativa de ley que autoriza gasto y establece política por 52 años consecutivos, ya que sigue siendo una de las más populares medidas bipartidistas. Un proyecto de ley separado proporciona el dinero para el Departamento de Defensa, y las fuerzas armadas no podrían operar con ese solamente.

El legislador demócrata John Garamendi dijo que la iniciativa de la cámara baja es sólo un primer paso en un proceso de seis meses en el que el Senado debe redactar su versión de la legislación. Los dos proyectos serían entonces reconciliados, con aportes del gobierno.

"Entre ahora y entonces habrá muchos cambios", señaló Garamendi, un miembro del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.

En su declaración del lunes, la Casa Blanca se quejó de que la iniciativa de la cámara baja "incrementa el riesgo a la capacidad del Departamento de implementar la estrategia de defensa del presidente, contribuyendo a unas fuerzas armadas que serán menos capaces de responder con efectividad a retos futuros. Además, la continuación en el proyecto de restricciones injustificadas respecto a detenidos en la prisión de Guantánamo, Cuba, socava nuestra seguridad nacional".