Paraguay: jefe rebelde niega liberar a secuestrado

El encarcelado jefe de la guerrilla paraguaya Alcides Oviedo se negó a ordenar la liberación de un joven secuestrado en abril según una carta que entregó el martes a una comisión de derechos humanos.

José Cristaldo, vicepresidente de la organización civil Asamblea Permanente de los Derechos Humanos, dijo en entrevista con The Associated Press que "estuvimos temprano el martes en el cuartel policial antimotines, donde guarda reclusión Oviedo, para solicitarle que en su condición de comandante del grupo guerrillero Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) ordene la liberación de Arlan Fick, de tan sólo 16 años, secuestrado por su organización el 2 de abril pasado en el pueblo Azotey, departamento de Concepción (440 kms al norte de Asunción)".

El activista relató que "una vez que nos identificamos en la oficina de guardia, un policía nos dijo que preguntaría a Oviedo si nos podría recibir o no; la respuesta fue positiva y Oviedo dijo que escribiría la contestación a nuestro pedido".

"Tras unos minutos de espera, Oviedo nos entregó una carta diciendo: 'en lo que concierne a mí no habrá ninguna orden de liberación si eso no implica como contrapartida una orden de liberación de todos los 'epepistas' (guerrilleros del EPP) que sufren en las cárceles del gobierno. En eso está mi verdadero humanismo*, terminó la respuesta.

Cristaldo comentó que "nosotros cumplimos con solicitar a Oviedo un gesto humanitario porque el joven capturado no tiene culpa de nada y, además, su familia ya pagó el rescate consistente en distribución gratuita de alimentos no perecederos por 50.000 dólares a comunidades humildes de la zona de Azotey".

Añadió que "la condición de probable canje entre Fick y los compañeros de Oviedo condenados o procesados judicialmente no puede ser analizada ni resuelta por nuestra organización de defensa de los derechos humanos. Va al área de la justicia".

Oviedo es líder de la agrupación, condenado en 2004 a 15 años de cárcel más tres años de medida de seguridad por el secuestro con fines extorsivos de la nuera de un exministro de Hacienda. Desde la cárcel, delegó el mando en su cuñado Osvaldo Villalba, por quien el gobierno ofrece una recompensa de 200.000 dólares por datos que conduzcan a su captura.

El grupo guerrillero opera en los norteños departamentos de San Pedro, Concepción y Canindeyú desde 2008. Desde entonces en diferentes ataques mató a tres militares, trece policías y veintidós civiles.