Colombia: Imputarán a chofer de autobús incendiado

La fiscalía colombiana imputará cargos por homicidio culposo agravado al conductor del autobús en el que murieron 32 niños incinerados en un pueblo de la costa Caribe, se informó oficialmente el lunes.

Además del chofer detenido, Jaime Gutiérrez, se le atribuirá el mismo delito a quien contrató el servicio de transporte, Manuel Salvador. Ambos serán presentados ante un juez en las próximas horas en la ciudad de Santa Marta, departamento de Magdalena, 750 kilómetros al norte de Bogotá.

La tragedia ocurrió el domingo en Fundación, un municipio de la costa del Caribe cercano a la villa natal del fallecido Nobel Gabriel García Márquez, la famosa Aracataca.

Versiones extraoficiales indican que el conductor habría manipulado gasolina en el interior del vehículo, que terminó en llamas.

"Esa es una versión que se maneja por parte de las personas que estuvieron cerca (del accidente) y de los niños que están en los hospitales de Fundación", dijo en entrevista telefónica con The Associated Press la alcaldesa de esa localidad, Luz Estella Durán.

La alcaldesa contó que, según algunas versiones, había un bidón de gasolina dentro del vehículo "y que habría sido manipulada, pero el tema por parte de las autoridades no es oficial".

Según la Fiscalía General, "el conductor del bus, antes del accidente, habría realizado la conversión de gas a gasolina del vehículo, mientras los niños se encontraban en el vehículo. No obstante, las causas de la explosión son objeto de investigación".

El incendio del autobús dentro del casco urbano ocurrió cuando los niños regresaban a casa después de participar en actividades bíblicas impartidas en uno de los cinco centros de la Iglesia evangélica pentecostal en la zona, detalló la alcaldesa Durán.

La funcionaria explicó que la audiencia judicial del conductor no se realizó en Fundación para evitar eventuales problemas de orden público. Para blindar el pueblo de cara a la misa de exequias, prevista para el miércoles, se prohibió la venta e ingesta de licor en lugares públicos y se pidió a la policía antidisturbios que hiciera presencia con 100 hombres.

El abuelo de Luisa Fernanda Tapias, una de las víctimas, recordó que a los niños "los recogieron antes de las 9 de la mañana en el bus... para llevarlos al culto y cuando regresaban pasó lo que pasó".

"Tengo roto mi corazón... murió mi nieta y seis sobrinos, y resultaron heridos dos sobrinos más", dijo por teléfono a la AP Nelson Tapias, un comerciante de 54 años.

Los familiares muertos de Tapias tenían entre 1 y 12 años.

"No sabemos qué fue lo que pasó con este bus. Según nos informan, se quedó sin gasolina y al parecer cuando lo estaban llenando con gasolina hubo una chispa y luego una explosión", dijo Tapias.

Manuel Solís, un vendedor de fruta de 54 años, dijo que en el accidente murió su nieto de 8 años. "Lo más insólito y doloroso es que Jesús era la primera vez que iba al culto".

Jhonny Varón, el padre de uno de los niños muertos, narró al periódico El Heraldo de Barranquilla que su hijo de seis años saltó por la ventana del autobús envuelto en llamas.

"En medio del desespero vi cómo mi hijo se tiraba por la ventanilla. Enseguida lo alcé pensando en llevarlo al hospital, pero cuando buscaba una moto o un carro sentí que se me murió en mis brazos", contó desconsolado.

Fanny Valseiro, familiar de una de las víctimas, dijo por teléfono que se desconoce el paradero de Roberto Padilla, pastor de la iglesia pentecostal y quien al parecer se salvó de ser agredido por desconocidos el domingo por la noche.

"El no tiene la culpa de lo que pasó, él no iba en el bus", advirtió Valseiro, quien dijo que hace más de 10 años que asiste a la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia Tercera Congregación.

Otras 20 personas de la iglesia pentecostal resultaron heridas en el incendio, precisó la alcaldesa Durán. De ellas, al menos nueve están graves.

Según el penalista Jesús Albeiro Yepes, si el conductor no negocia su pena con las autoridades podría permanecer en prisión hasta ocho años.

El comandante de la Policía de Carreteras, general Carlos Mena, informó que el chofer "no tenía el seguro obligatorio, no tenía vigente la revisión técnico-mecánica, no tiene licencia de conducción". Agregó que fue multado en varias oportunidades por infracciones de tránsito. Estos datos fueron confirmados por la Fiscalía.

Todos los cadáveres fueron llevados a la ciudad de Barranquilla, unos 700 kilómetros al norte de la capital colombiana. Los familiares de las víctimas se trasladaban el lunes a esa localidad para que les entreguen los cuerpos después de establecer su relación sobre la base del ADN.

El director nacional de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, indicó que envió a Barranquilla a 17 expertos forenses para que realizar la autopsia a las 32 víctimas, todas de Fundación.

En tanto, el presidente Juan Manuel Santos dijo el lunes que el país estaba de luto tras la tragedia y exigió una investigación a fondo para esclarecer las causas del accidente.