ONU condena interrupción de agua a Alepo

El jefe de las Naciones Unidas condenó la interrupción del suministro de agua a la ciudad de Alepo, en el norte de Siria, y afirmó que esa acción ha dejado sin líquido potable a cuando menos 2,5 millones de personas.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó que al privar de agua segura a los habitantes se les niega un "derecho fundamental".

En un comunicado que difundió su oficina el viernes en la noche, Ban subrayó que negar suministros esenciales a los civiles constituye una infracción del derecho internacional y humanitario.

Rebeldes del Frente Nusra, vinculado con al-Qaida, paralizaron hace casi dos semanas la principal estación de bombeo de agua en Alepo, la ciudad más grande de Siria, para castigar a los civiles que viven en el sector que controla el gobierno en esa metrópolis dividida, dijo Rami Abdurrahman, del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña.

Abdurrahman, cuyo grupo recaba información de activistas en el interior de Siria, dijo el sábado que el Frente Nusra ha intentado reanudar el funcionamiento de la estación de bombeo, pero el suministro es errático y continúa interrumpido en su mayor parte.

"(Los rebeldes) no tienen especialistas que se encarguen de las bombas, han dañado la estación", declaró Abdurrahman.

"Han intentado echar a andar de nuevo la estación. A veces funciona, a veces no. El agua llega y se acaba, pero hasta el momento no fluye como es usual", agregó.

Algunos habitantes beben agua de pozos contaminados que es distribuida en baldes y garrafas de plástico.