Edificios antiguos son mejores para las ciudades

Aunque los edificios pequeños y antiguos pudieran no ser impresionantes en el panorama urbano, serían mejores para las ciudades que las enormes y brillantes torres de oficinas, según un estudio publicado el jueves.

Barrios y áreas comerciales con una mezcla de edificios antiguos más pequeños contribuyen a comunidades más pujantes, que invitan más a caminarlas, con más negocios, vida nocturna y centros culturales que los enormes edificios nuevos, señala el estudio de la Fundación Nacional para la Preservación Histórica.

Investigadores examinaron la información manzana por manzana de Seattle, San Francisco y Washington en parte por sus importantes mercados inmobiliarios e incentivos para construir. El análisis encontró que arterias con edificios antiguos más pequeños tienen en general un mejor desempeño para la economía local que áreas con edificios nuevos que podrían ocupar una manzana entera.

Los edificios antiguos se convierten en imanes tanto para gente joven como para jubilados, dijeron investigadores. Generan más tiendas, restaurantes, lugares de entretenimiento, negocios pequeños propiedad de mujeres y minorías, y empleos. En términos de metro cuadrado, las arterias con edificios pequeños tienen una mayor concentración de empleos, negocios y puestos de trabajo en el sector creativo que los rascacielos del centro de las ciudades. En Seattle, las áreas comerciales con edificios pequeños, con mayor diversidad en edades, tienen 36,8% más empleos por metro cuadrado que áreas con edificios grandes más nuevos.

Los sectores históricos de estas ciudades suelen mostrar actividad desde la mañana hasta la noche, dijo el autor principal Michael Powe, un urbanista del Preservation Green Lab. En el Distrito de Columbia, estas áreas atraen más negocios locales que no pertenecen a cadenas. En San Francisco generan más empleos con base en negocios pequeños.

Los investigadores admitieron que también contribuyen otros factores al éxito en las tres ciudades.

No obstante, después de evaluar distritos comerciales con base en 47 indicadores económicos, sociales y ambientales, Powe dijo que estaba sorprendido de ver que los datos ratificaban claramente lo que pensaban los conservacionistas: "La gente quiere estar donde existe una mezcla interesante de antiguo y nuevo", señaló. "Ahora tenemos toda esta información para respaldar lo que creo que conservacionistas y urbanistas saben desde hace décadas".

El estudio examinó barrios históricos como el Mid-Market de San Francisco, donde Twitter instaló su sede; Capitol Hill y Chinatown International District en Seattle, y Barracks Row y el barrio en torno de la Calle H en Washington, donde se construyó una línea de tranvía. Muchas áreas de gran desempeño consideradas en el estudio tienen distritos comerciales que datan de la era de tranvías del siglo XX.

Stephanie Meeks, presidenta de la Fundación Nacional para la Preservación Histórica, dijo que el grupo espera que desarrolladores y urbanistas municipales tomen en cuenta la información.

"Existe mucho potencial económico en edificios más antiguos y más pequeños y en distritos históricos que con frecuencia es pasado por alto", señaló.