Panamá: Asesor de EEUU vence a estrategas probados

Algunos la habían descrito como una gran contienda entre los dos principales expertos en campañas electorales en América Latina.

En una esquina, un gran asesor de gobernantes izquierdistas famosos como Luiz Inacio Lula da Silva en Brasil y Hugo Chávez en Venezuela. En la otra, un estratega parecido al prominente consultor político Karl Rove y al que se acredita haber contribuido al regreso al poder del Partido Revolucionario Institucional en México después de 12 años de ausencia.

¿Cómo fue que estos dos especialistas de elevados honorarios fueron superados en las recientes elecciones de Panamá, ganadas por un candidato al que asesoró un desconocido estratega estadounidense que apenas habla español?

Quizá la perseverancia a la antigua marcó la diferencia. Con limitado conocimiento de la cultura política panameña, Christian Ferry dedicó la mayoría de los últimos seis meses en el país a preparar discursos, organizar las bases y contratar espacios para mensajes por televisión como director de estrategia de la campaña del vicepresidente Juan Carlos Varela.

Después de ir abajo en las principales encuestas, Varela superó a sus dos contrincantes y ganó de manera convincente los comicios del 4 de mayo.

La victoria fue más notable porque la decisión de Varela de contratar a Ferry va en contra de las últimas tendencias en las campañas electorales en América Latina de evitar consultores oportunistas estadounidenses y confiar en talento regional más compenetrado con de la realidad local.

Los contrincantes de Varela, provistos de mayores recursos, contrataron a los consultores más codiciados en la región: Joao Santana y J.J. Rendón.

Santana, ex periodista, es el más famoso de una generación de consultores brasileños que han organizado campañas políticas en América Latina.

Ayudó a Lula a recuperarse de un escándalo y a retener la presidencia en 2005, y también dirigió cinco años después la campaña de la entonces desconocida sucesora del mandatario, Dilma Rousseff. Otros clientes incluyen a los actuales presidentes de Perú y El Salvador.

Aunque esos gobernantes son de tendencia izquierdista, Santana fue contratado en Panamá por el candidato conservador José Domingo Arias, el heredero designado del popular mandatario saliente Ricardo Martinelli.

Rendón, oriundo de Venezuela, asesoró al ex alcalde de la ciudad de Panamá, Juan Carlos Navarro.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, declaró en 2013 a Rendón "enemigo público número uno" por apoyar a la oposición en el país.

Rendón tiene sus oficinas centrales en Miami y se le conoce como la versión latinoamericana del astuto consultor Rove, que ha asesorado a los republicanos en Estados Unidos.

La victoria más importante de Rendón a la fecha fue el triunfo arrollador de Juan Manuel Santos en Colombia en 2010. Sin embargo, fue obligado a renunciar recientemente como jefe de estrategia de la campaña para la reelección de Santos ante acusaciones, que él rechaza, de que recibió 12 millones de dólares de los principales jefes del narcotráfico para que negociara la entrega de ellos a las autoridades.

Tanto Rendón como Santana han mantenido mutismo sobre su participación en los comicios en Panamá. No fue posible ubicar a Santana y Rendón se ha abstenido de hacer declaraciones al ser contactado.

Sin embargo, miembros de las campañas políticas de Navarro y Arias afirman que los consultores ofrecieron asesoría crucial, la cual fue remunerada.

Atribuyen a Santana la oleada de mensajes televisivos que destacan grandes proyectos de construcción realizados por brasileños --el primer metro de América Central, una carretera de circunvalación costera y un estadio de fútbol-- con el objetivo de recordar a los panameños el legado de Martinelli y reforzar la noción de que Arias continuaría con esas políticas.

Salvo por una visita en 2013 a Panamá, Rendón hizo su trabajo de consultaría a distancia. Colaboradores de Navarro dijeron que el año pasado contrataron a Rendón para que preparara lo que esperaban sería una campaña sucia.

Ferry, de 39 años, que fue subdirector de campaña de John McCain en su fallida candidatura presidencial de 2008, dijo que las tácticas agresivas de las otras dos campañas rivales generaron rechazo entre los electores.

Abundaron los mensajes agresivos, los rumores falsos en las redes sociales, acusaciones de vínculos con el narcotráfico y lavado de dinero entre los candidatos, en lo que fue la campaña electoral más costosa y reñida desde el restablecimiento de la democracia después de la invasión estadounidense de 1989.

La dependencia de Arias del multimillonario Martinelli para que promoviera su candidatura a pesar de las leyes que prohíben al presidente hacer campaña quizá también tuvo un efecto contraproducente para el oficialismo.

"Fue un acto de desesperación que mostró al pueblo que Arias no era un candidato tan fuerte como se suponía", dijo Ferry.

En cambio, declaró Ferry, Varela insistió en sus mensajes sobre la necesidad de bajar el costo de la vida a los panameños pobres incluso frente a la acometida de ataques de su archirrival Martinelli.

Ferry, cuya firma de consultoría The Trailblazer Group, con oficinas centrales en Alexandría, Virginia, comenzó a trabajar en 2011 con Varela, dijo que recordará la campaña en Panamá como la más insidiosa que haya conocido, en especial debido a las maquinaciones de los asesores de los otros dos contrincantes presidenciales.

"He trabajado en unos seis países y jamás había visto nada tan negativo como ocurrió (en Panamá)", agregó.

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Goodman informó desde Bogotá, Colombia.