Tea party se anota victoria nominal en Nebraska

Con el republicano Ben Sasse, los grupos del movimiento Tea Party encontraron la solución al acertijo de ganar elecciones en el 2014: reclamar a un republicano como miembro de la tribu, aun si su programa político no se alinea del todo con el propio.

Esa no es una opción en las primarias de la próxima semana en Georgia y Kentucky, y después en otros bastiones republicanos donde los grupos se han comprometido ya con verdaderos ideólogos leales al Tea Party.

Ninguno tiene la facha de ganador, como lo fue Sasse el martes en la primaria de Nebraska.

Todo ello prepara el escenario para noviembre, cuando por primera vez desde que el movimiento saltó a la palestra hace cinco años, quizá no haya un candidato surgido estrictamente del Tea Party en las boletas electorales por el Senado federal.

"Mi sensación general es que la balanza nuevamente se inclina hacia el ala central conservadora del Partido Republicano", dijo el encuestador Greg Strimple.

Desde su ascenso en 2009, el Tea Party ha conseguido algunos de sus mayores éxitos en el Senado, entre los que destacan Ted Cruz en Texas y Marco Rubio en Florida.

Pero en 2012, el movimiento trastabilló. Los candidatos respaldados por el Tea Party ganaron de nuevo las primarias rumbo al Senado, pero perdieron nominalmente escaños republicanos ante los demócratas en las elecciones generales. Algunas de esas derrotas se dieron tras hacer comentarios insensibles sobre la violación en Missouri e Indiana.