Alcalde de Nueva York defiende táctica policial

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, dijo el martes que el cuestionamiento de una jueza federal a la política de la policía de la ciudad de parar y cachear a personas pudiera llevar a un retorno de las altas tasas de delitos violentos a la ciudad.

Según el fallo emitido el lunes por la jueza Shira Scheindlin, la policía intencional y sistemáticamente violó los derechos civiles de decenas de miles de personas, al centrarse mayormente en negros e hispanos.

Bloomberg dijo que apelará el fallo.

"Es una decisión peligrosa tomada por una jueza que creo no entiende cómo funciona la policía y que acata la Constitución, como lo determina la Corte Suprema", dijo Bloomberg. "Me preocupan mis hijos y me preocupan los hijos de ustedes. Me preocupan ustedes y me preocupo por mí. El crimen pudiera regresar en cualquier momento que los criminales piensen que pueden hacer cosas impunemente. No podemos permitir que eso suceda".

Scheindlin no anuló la táctica, pero nombró a un monitor independiente para supervisar cambios importantes a la misma, entre ellas reformas en políticas, entrenamiento y supervisión. Ordenó un programa piloto para probar cámaras llevadas en el cuerpo por policías de algunos de los precintos en los que ocurrieron más incidentes de cacheo.

"Los funcionarios más altos de la ciudad se han hecho los de la vista gorda ante evidencia de que los agentes están realizando esos cacheos en una forma racialmente discriminatoria", escribió la jueza. "En su celo por defender una política que consideran efectiva, han ignorado deliberadamente las pruebas abrumadoras de que la política de concentrarse 'en las personas adecuadas' es racialmente discriminatoria".

Sin embargo, Bloomberg dijo que la policía ha hecho exactamente lo que permiten las cortes y la Constitución para mantener segura a la ciudad y reiteró que la táctica era una herramienta que ha ayudado a reducir la tasa de delitos a niveles récord. Afirma que el fallo pudiera resultar en un regreso a los días de crimen y desorden, cuando los asesinatos llegaron a un total récord de 2.245 en 1990. En 2012, las cifra de asesinatos cayó a 418, su nivel más bajo.

Scheindlin se negó a escuchar testimonios sobre tasas de delincuencia y su fallo fustigó la defensa de la práctica por las autoridades municipales y el argumento de que la policía se vigila a sí misma efectivamente.

La política de parar a personas para cachearlas ha estado en vigencia de una forma y otra durante décadas, pero los casos registrados aumentaron dramáticamente bajo el gobierno de Bloomberg a un nivel récord de 684.300 en 2011, mayormente negros e hispanos. La demanda fue presentada en 2004 por cuatro hombres y se convirtió en una demanda colectiva.

"Demasiada gente en la ciudad de Nueva York ha sido privada de esta libertad básica con demasiada frecuencia", agregó el fallo. "La práctica del Departamento de policía de NY de parar gente sin sospecha razonable ha sido tan generalizada y persistente, para convertirse no solamente en una práctica operativa estándar, sino también en un hecho cotidiano en algunos vecindarios de la ciudad de Nueva York".