Universidad de Idaho ayuda a aldea de Bolivia

Ocho estudiantes y profesores de la Universidad de Idaho viajarán a Bolivia dentro de varias semanas para ayudar a una pequeña comunidad a desarrollar un sistema de agua potable.

El grupo se trasladará por avión primero a La Paz, la capital boliviana, y a continuación viajará por tierra unas seis horas hasta el pequeño pueblo de Chiwirapi.

El poblado de 250 habitantes es uno de los más pobres de Bolivia y está en un valle de la Cordillera de los Andes, a 3.660 metros (12.000 pies) sobre el nivel del mar, informó el lunes el diario Moscow-Pullman Daily News.

Como parte de un compromiso de cinco años con la comunidad, una filial de Ingenieros sin Fronteras en la Universidad de Idaho crear un sistema de agua potable para los habitantes del poblado, ubicado en una zona rural desértica. El equipo viajará en junio al pueblo durante 10 días para perforar dos pozos.

El pueblo tiene un sistema básico de electricidad que ilumina unas cuantas viviendas en el área, donde las principales actividades son la agricultura y la crianza de animales.

En el 2012 un grupo de integrantes del club visitó el área, habló con los habitantes, realizó un estudio del terreno y pruebas del agua.

Actualmente, la principal fuente de agua es un río que cruza la aldea. Río arriba está un pueblo más grande, llamado Bolívar, que lanza al río aguas negras y desechos industriales, dijo Kelby Sommer, director del proyecto.

Pero el equipo determinó que el agua del subsuelo no requiere tratamiento y podría usarse como fuente de agua potable. Los pozos contarán con bombas manuales estarán protegidos por una estructura de concreto, indicó Sommer.

"No queremos ir y regresar", destacó Sommer. "Queremos que la gente participe en el diseño y queremos darles algo que puedan hacer después ellos mismos", agregó.

Agregó que el equipo enseñará a los habitantes el proceso de construcción a fin de que puedan ampliar las obras sin ayuda externa.

"La infraestructura es mínima", añadió Sommer.

Riannon Heighes, otro líder de proyecto, dijo que construirían un pozo a cada lado del río a fin de que toda la comunidad tenga acceso al agua potable.

Heighes señaló que el equipo también enseñará a los habitantes métodos sanitarios adecuados, profilaxia e higiene para impedir la contaminación del agua del subsuelo.

"Queremos comenzar con los niños para que puedan ir enseñando a sus padres", destacó Heighes.

El dinero para Ingenieros sin Fronteras se recauda mediante actividades y de recolección de fondos y propuestas de donaciones.

"Deseo hacer algo que pueda marcar la diferencia en el mundo y esta es una manera de reciprocar", dijo Heighes.

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Información del The Moscow-Pullman Daily News, http://www.dnews.com